Comenzamos el año con una buena noticia: el PROYECTO GANADOR DE LA SEGUNDA EDICIÓN DEL PREMIO CLAUDIO NARANJO le correspondió al PRIMER SAT PARA MAESTROS RURALES EN URUGUAY.
El Grupo Homero Grillo ha apoyado con todo fervor esta propuesta no sólo porque conoce la solvencia, la seriedad y la calidad humana de quienes lo llevan adelante, sino también porque constituye un aporte que juzgamos valioso en un terreno que generalmente se descuida en la formación y el asesoramiento a los maestros rurales.
En nuestro saludo de inicio del año evocábamos a José Pedro Varela y hacíamos nuestra la pregunta del fundador: “¿cuándo empezaremos a actuar?”. Porque si bien es cierto que en educación se trabaja y se trabaja duro y bien por una parte del magisterio nacional, muchísimo queda por hacer, muchas actitudes a cambiar, muchas modorras a sacudir, mucha falta de compromiso a superar. Decimos esto porque la educación pública fue nuestra razón de ser, porque la amamos y lo que está mal nos dolió y nos duele máxime que, al fin de nuestras vidas, estamos casi fuera de combate y es muy poco lo que podemos aportar.
Nuestro Maestro Carlos Vaz Ferreira decía que los hombres mejores eran aquellos de pensamiento y de acción. Juzgamos que éstos son tiempos de pensar y hacer. Luego de pensarhacer con convicción, con empeño, con paciencia, con fe.
El ganador de este PROYECTO SAT PARA MAESTROS RURALES, Marcelo González, presentó su propuesta a las autoridades de la educación en el año 2012 y luego de pasar por “todos los trámites y carriles técnicos” la misma fue aprobada en abril de 2014.
Escribe Marcelo González: “La escuela rural uruguaya tiene una historia muy rica en cuanto al compromiso con las comunidades.
El SAT EDUCA realiza un aporte para reforzar el compromiso asumido desde su rol con la sociedad, fortaleciendo y recuperando la autoestima, perdida muchas veces por la situación de aislamiento y soledad con la que trabajan los maestros rurales. Permite, además, resolver dificultades de comunicación y rescatar actitudes de apertura especialmente desde lo afectivo y lo intuitivo.
La experiencia en un proceso SAT ayuda en este sentido, ya que la conciencia de uno mismo favorece a tener una conciencia más clara de la realidad en la que se vive y se trabaja, y esto hace que el maestro se posicione desde un lugar de compromiso en ambos sentidos: interno y hacia su grupo de referencia, los niños y su comunidad”.
Cuando este artículo sea publicado ya habrá finalizado la primera experiencia piloto en formato pre- SAT con una duración de cinco días, llevada adelante en el Centro Agustín Ferreiro en el marco de los Cursos Regulares de Formación permanente de Maestros Rurales que se enmarca dentro de un futuro proceso con los cuatro módulos.
Según se nos ha informado esta experiencia ha sido todo un éxito y ha contado con la participación de un grupo importante de maestros muy comprometidos.
Hacemos llegar nuestras felicitaciones a Marcelo González por el premio recibido, por su generosidad y su tesón y seguiremos informando sobre este evento tan esperanzador.