{"id":2548,"date":"2013-12-23T16:38:03","date_gmt":"2013-12-23T18:38:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.educacionrural.org\/?page_id=2548"},"modified":"2014-02-26T13:45:10","modified_gmt":"2014-02-26T15:45:10","slug":"agustin-ferreiro-reflexiones-acerca-de-un-informe-de-su-visita-a-una-escuela-rural","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.educacionrural.org\/?page_id=2548","title":{"rendered":"Agust\u00edn Ferreiro Reflexiones acerca de un informe de su visita a una escuela rural."},"content":{"rendered":"<p><!--[if gte mso 9]><xml>\n<w:WordDocument>\n<w:View>Normal<\/w:View>\n<w:Zoom>0<\/w:Zoom>\n<w:HyphenationZone>21<\/w:HyphenationZone>\n<w:PunctuationKerning\/>\n<w:ValidateAgainstSchemas\/>\n<w:SaveIfXMLInvalid>false<\/w:SaveIfXMLInvalid>\n<w:IgnoreMixedContent>false<\/w:IgnoreMixedContent>\n<w:AlwaysShowPlaceholderText>false<\/w:AlwaysShowPlaceholderText>\n<w:Compatibility>\n<w:BreakWrappedTables\/>\n<w:SnapToGridInCell\/>\n<w:WrapTextWithPunct\/>\n<w:UseAsianBreakRules\/>\n<w:DontGrowAutofit\/>\n<\/w:Compatibility>\n<w:BrowserLevel>MicrosoftInternetExplorer4<\/w:BrowserLevel>\n<\/w:WordDocument>\n<\/xml><![endif]--><\/p>\n<p><!--[if gte mso 9]><xml>\n<w:LatentStyles DefLockedState=\"false\" LatentStyleCount=\"156\">\n<\/w:LatentStyles>\n<\/xml><![endif]--><!--[if gte mso 10]>\n\n\n\n<style>\n \/* Style Definitions *\/\n table.MsoNormalTable\n\t{mso-style-name:\"Tabla normal\";\n\tmso-tstyle-rowband-size:0;\n\tmso-tstyle-colband-size:0;\n\tmso-style-noshow:yes;\n\tmso-style-parent:\"\";\n\tmso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;\n\tmso-para-margin:0cm;\n\tmso-para-margin-bottom:.0001pt;\n\tmso-pagination:widow-orphan;\n\tfont-size:10.0pt;\n\tfont-family:\"Times New Roman\";\n\tmso-ansi-language:#0400;\n\tmso-fareast-language:#0400;\n\tmso-bidi-language:#0400;}\n<\/style>\n\n<![endif]--><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><b style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><i style=\"mso-bidi-font-style: normal;\"><span style=\"font-size: 11.0pt; font-family: Arial;\">Julio Ibarra Acosta I<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span>Maestro Coordinador del CAPDER. Lavalleja<\/span><\/i><\/b><\/p>\n<p>Mucho se ha escrito sobre el pensamiento y la obra de Agust\u00edn Ferreiro.<\/p>\n<p>A partir de la publicaci\u00f3n de su libro <i>La ense\u00f1anza primaria en el medio rural, <\/i>producto de su participaci\u00f3n\u00a0 en el Concurso Anual de Pedagog\u00eda de 1936, su figura fue resaltando en el panorama de nuestra pedagog\u00eda al punto de transformarse en un referente ineludible de los educadores uruguayos.<\/p>\n<p>Su modo particular de ver la vida escolar ha sido ejemplo para el accionar de generaciones de maestros que ven en sus aportes el insumo necesario para muchas de sus pr\u00e1cticas, gracias a su pensamiento plenamente vigente.<\/p>\n<p>Dedic\u00f3\u00a0 toda su vida\u00a0 y su obra a la ense\u00f1anza, que luego se trasunt\u00f3 en hechos concretos como lo fueron, entre tantas acciones, su proyecto de escuelas granja y su participaci\u00f3n en el emblem\u00e1tico Congreso de Maestros Rurales de 1949.<\/p>\n<p>La percepci\u00f3n de la realidad rural de su tiempo y del hecho educativo la recoge a trav\u00e9s de una experiencia acumulada en el devenir de intensos a\u00f1os de trabajo como maestro e inspector, lo cual lo lleva a afirmar sin vacilaciones: <i>\u201cArriba pues, maestros: un colega vuestro cree haber hallado un senda capaz de conducir a una peque\u00f1a verdad; no es grande, no es deslumbradora; pero fue recogida en las escuelas de nuestros campos\u201d.<\/i><\/p>\n<p>(Ferreiro, 2010:30)<\/p>\n<p>Y es en este marco que, en 1925, con solamente 32 a\u00f1os, Ferreiro llega en el rol de Inspector a la Escuela Rural N\u00ba 41\u00a0 de Poblado del Sauce, Lavalleja, hecho que queda reflejado en el informe que \u00e9l escribiera con motivo de esa visita, y que se encuentra en perfectas condiciones de conservaci\u00f3n en el archivo de esta instituci\u00f3n.<\/p>\n<p>En un estilo claro y directo, con una caligraf\u00eda propia de la \u00e9poca, Ferreiro comienza describiendo las penosas condiciones de un rancher\u00edo rural de aquel tiempo, con las caracter\u00edsticas que lo identifican.<\/p>\n<p><i>\u201cEs\u00a0 un poblado constituido en su mayor\u00eda por ranchos mis\u00e9rrimos. Sus habitantes tienen medios de vida s\u00f3lo en una \u00e9poca del a\u00f1o: la \u00e9poca de las esquilas (&#8230;) Dista\u00a0 30 kil\u00f3metros de la estaci\u00f3n ferroviaria denominada Retamosa,<\/i><i> (1)<\/i><i> con v\u00edas de acceso intransitables en la mayor parte del a\u00f1o.\u201d<\/i><\/p>\n<p>(Ferreiro, 195)<\/p>\n<p>Es removedor apreciar, en la breve descripci\u00f3n del poblado, la agudeza de las observaciones que realiza sobre el contexto que rodea a la escuela y que encabezan el informe, coincidiendo con la visi\u00f3n que en la \u00e9poca se ten\u00eda del lugar.<\/p>\n<p><i>\u201cDel Sauce a los Molles, muchos ranchos cacundas, desgarbados y chiquitos, desafiaban el horizonte, agobiados de soledad. Inermes. Sin el complemento de gallineros plet\u00f3ricos, sin la gala de las quintas. Sin carros, sin herramientas, sin corrales, sin el hervor opulento de las viviendas esperanzadas&#8230; Pobreza triste y fatigada de las mujeres, ocupadas siempre en lavados interminables. Ausencia continua de los varones adultos, braceadores en los bretes, \u201cagarradores\u201d de sol a sol en las esquilas, alambradores, monteros, sancochotes de potrillos mansos&#8230;\u201d<\/i><\/p>\n<p>(Dossetti, 1966:20)<\/p>\n<p>Sin dudas, el Poblado del Sauce, Aramendia en la actualidad, es uno de los tantos casos de rancher\u00edos, que poblaban nuestros campos, sobre todo en zonas de ganader\u00eda extensiva como la que se menciona, que quedaron producto de la conocida como primera modernizaci\u00f3n que, con el alambramiento de los campos, defeccion\u00f3 en estos verdaderos bolsones de pobreza. Con el paso de los a\u00f1os, un sinn\u00famero de \u00e9stos ha desaparecido, y otros, como el caso mencionado en este art\u00edculo, siguen resistiendo a trav\u00e9s del tiempo.<\/p>\n<p>Curiosamente en este caso, el local escolar, tal vez en forma excepcional, no lo constitu\u00eda un rancho; por el contrario, era un edificio construido expresamente para escuela, que hac\u00eda muy poco tiempo hab\u00eda sido donado junto a 13 hect\u00e1reas de campo por el Sr. Pedro Aramendia, poderoso hacendado de la zona.<\/p>\n<p>De todos modos, Ferreiro\u00a0 basa sus observaciones, m\u00e1s que en lo expresamente edilicio que apenas es mencionado, en la influencia nefasta de lo que en el informe llama \u201c<i>la miseria del medio social con su cortejo de malos h\u00e1bitos\u201d (<\/i>Ferreiro, 1925), bajo cuyos efectos poco y nada pod\u00eda hacer un maestro por mejor local que tuviera la escuela.<\/p>\n<p>Ante esta adversidad social que de alguna manera identifica al rancher\u00edo como una realidad \u00fanica, es que explicita, en una frase culminante del informe lo que luego ser\u00eda parte neur\u00e1lgica de su pensamiento y de toda una \u00e9poca de la pedagog\u00eda nacional.<\/p>\n<p><i>\u201cSer\u00eda conveniente darle a este establecimiento una organizaci\u00f3n marcadamente industrial. Es necesario crear h\u00e1bitos de trabajo en esta gente y hacerlos m\u00e1s aptos para explotar la riqueza circundante. Es el \u00fanico medio de sanear este poblado\u201d<\/i><\/p>\n<p>(Ferreiro, 1925)<\/p>\n<p>Es sorprendente que en un p\u00e1rrafo de algo tan cotidiano como el informe de un inspector a un maestro, puedan reflejarse tantos ideales.<\/p>\n<p>Indudablemente se puede afirmar que en la mente de un joven Agust\u00edn Ferreiro ya palpitaban sus ideas de escuela granja, como medio de\u00a0 cambio a una\u00a0 realidad social.<\/p>\n<p>La apuesta al trabajo como remedio no s\u00f3lo\u00a0 de la realidad escolar tradicional, sino como lo que \u00e9l entender\u00eda como escuela, extendiendo este concepto a todo el poblado y sus alrededores, as\u00ed como considerar alumnos a cada uno de sus habitantes, es francamente visible en esta afirmaci\u00f3n.<\/p>\n<p><i>\u201cBrotaban sin cesar las granjas, zumbido de colmenares, fabulosas ubres, millares y millares de gordos gusanos devorando morera, olor a manzanas, gru\u00f1idos de cerdos satisfechos, alborotos de postura en los gallineros, limpias casas, ventanas floridas, fiestas de percales. \u00bfD\u00f3nde el dolor y la miseria del campo? \u00bfd\u00f3nde el rancher\u00edo y d\u00f3nde la hojarasca humana del arrabal?\u201d<\/i><\/p>\n<p>(Ferreiro, 2010)<\/p>\n<p>Quiso el tiempo que una de las primeras escuelas granja de aquel proyecto que la genial mente de Ferreiro imaginara, fuera precisamente la que nos ocupa.<\/p>\n<p>Justo es decirlo tambi\u00e9n que, como todas, padeci\u00f3 las consecuencias del desmantelamiento que este proyecto sufri\u00f3 tiempo despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Lo interesante es que en la memoria colectiva de la gente queda grabada n\u00edtidamente, a\u00fan hoy, la acci\u00f3n de la escuela en esa \u00e9poca de esplendor en la cual su accionar, de la mano de inolvidables maestros, permanece vivo en el recuerdo de viejos vecinos del entorno.<\/p>\n<p>Al finalizar el informe justifica el esfuerzo que tuvo que realizar para desarrollar la tarea de ese d\u00eda, dejando entrever el enorme respeto que tiene por los maestros y el trabajo que estos desarrollan en cada escuela.<\/p>\n<p><i>\u201cEsta escuela fue la \u00faltima etapa de una gira larga y accidentada. Fatigado, f\u00edsica y mentalmente me fue imposible realizar mi trabajo en condiciones normales. En mi pr\u00f3xima visita, formular\u00e9 mi juicio\u00a0 aunque debo adelantar que llevo muy buena impresi\u00f3n de la Sra. Maestra.\u201d <\/i>(Ferreiro, 1925)<\/p>\n<p>Sin duda, en esta conclusi\u00f3n se encierran muchos de sus pensamientos al culminar su obra\u00a0 <i>La ense\u00f1anza primaria en el medio rural <\/i>\u00a0cuando, refiri\u00e9ndose a los maestros, expresa:<i>\u201c&#8230;los siento en mi esp\u00edritu como verdaderos h\u00e9roes, soldados de vanguardia que van al sacrificio enfrentando el desierto, casi inermes, para vivir y luchar en \u00e9l sin apoyos, sin contactos&#8230;, muchas veces, al retirarme de una escuela, despu\u00e9s de haber desenvuelto toda mi capacidad de trabajo, me sent\u00ed avergonzado de no ser tan grande como ellos.\u201d<\/i><\/p>\n<p>(Ferreiro, 2010:202)<\/p>\n<p>Esta oportunidad de leer al gran pedagogo desde otra perspectiva,\u00a0 nos permite visualizar la vigencia de su pensamiento que trasciende a su tiempo y tiene renovada vigencia en el presente.<\/p>\n<p><em>\u201cLos medios rurales ya no son los mismos, la pedagog\u00eda rural ha tenido un devenir hist\u00f3rico con una vasta producci\u00f3n te\u00f3rica y pr\u00e1ctica,\u00a0 las pol\u00edticas educativas hacia el medio rural han pasado por per\u00edodos prol\u00edficos y grandes quiebres, las teor\u00edas y t\u00e9cnicas did\u00e1cticas han pasado por m\u00faltiples etapas, la circulaci\u00f3n del conocimiento ya no depende s\u00f3lo del texto impreso; a\u00fan as\u00ed Agust\u00edn Ferreiro tiene mucho por decir.\u201d<\/em><\/p>\n<p>(Santos)<\/p>\n<p><b>Poblado Aramendia en la actualidad<\/b><\/p>\n<p>El peque\u00f1o poblado de poco m\u00e1s de doscientos habitantes sigue adelante con una historia de m\u00e1s de cien a\u00f1os, desafiando su destino.<\/p>\n<p>Sus habitantes, humildes, sufridos y sencillos contin\u00faan resistiendo en un lugar donde la adversidad \u2013 condicionada por la falta de empleo, la dificultad de acceso y de llegada de servicios entre otras condicionantes \u2013 ha sido la constante a lo largo de los a\u00f1os.<\/p>\n<p>La escuela contin\u00faa su labor con el desaf\u00edo renovado ante otros tiempos y otra realidad, con la particularidad de ser el referente v\u00e1lido para una comunidad que la sigue considerando punto neur\u00e1lgico de un lugar, en el cual la educaci\u00f3n p\u00fablica ha sido un basti\u00f3n de permanencia sustentable a lo largo de los a\u00f1os.<\/p>\n<p>La estoicidad de sus habitantes ha hecho que el peque\u00f1o caser\u00edo, casi imperceptible en la inmensidad de los campos, permanezca enhiesto y haya tenido mayor suerte que otros poblados cercanos que desaparecieron v\u00edctimas de \u00e9xodo rural.<\/p>\n<p>Cu\u00e1ntas diferencias, pero tal vez cu\u00e1ntas similitudes tiene la realidad de hoy con la que describi\u00f3 Agust\u00edn Ferreiro en aquel lejano d\u00eda en que el destino quiso que llegara a ese lugar.<\/p>\n<p>No es f\u00e1cil saber cu\u00e1nto puede haber incidido la experiencia de aquel d\u00eda en sus ideales y su pensamiento, pero las impresiones que registr\u00f3 marcan claramente que una nueva imagen de Escuela Rural, productiva, emprendedora y desafiante, ya estaba presente en el imaginario de este maestro emblem\u00e1tico que tanto aport\u00f3 a nuestra pedagog\u00eda.<\/p>\n<p>\u201c<i>Y mientras tanto, patria adentro, los peque\u00f1os pueblos sin historia padecen y esperan una quim\u00e9rica redenci\u00f3n. O tal vez no esperan nada: indiferentes, amodorrados, enceguecidos por el sol, de bruces sobre la vieja tierra, siembran a los cuatro vientos la ceniza banal de su destino\u201d.<\/i><\/p>\n<p>(Vidart, 2012:275)<\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/p>\n<p>(1)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Estaci\u00f3n Retamosa, Km. 278 de la v\u00eda f\u00e9rrea a Treinta y Tres (localidad perteneciente a Lavalleja), Ferreiro la toma como referencia geogr\u00e1fica de la Escuela N\u00ba 41. Basta pensar que en aquellos a\u00f1os, el latir de la zona palpitaba en torno a las pujantes v\u00edas del ferrocarril,\u00a0 las cuales significaban el \u00fanico centro de contacto entre los lejanos puntos del pa\u00eds. Hoy, ese cometido lo cumplen las rutas nacionales que\u00a0 desplazaron a las estaciones a un triste olvido. No es aventurado pensar que ese peque\u00f1o and\u00e9n de una humilde estaci\u00f3n en el medio de la campa\u00f1a del entonces \u201cDepartamento de Minas\u201d haya visto llegar a un joven Agust\u00edn Ferreiro cumpliendo funciones de Inspector.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\">Bibliograf\u00eda<\/span><\/p>\n<p>DOSSETTI, Santiago (1966) <i>Los Molles <\/i>Montevideo: Ediciones de la Banda Oriental<\/p>\n<p>FERREIRO, Agust\u00edn (1925) \u201cInforme de visita a la Escuela Rural N\u00ba 41 de Poblado del Sauce\u201d<\/p>\n<p>FERREIRO, Agust\u00edn (2010) <i>La ense\u00f1anza primaria en el medio rural<\/i>. Montevideo. Ministerio de Relaciones Exteriores, Consejo de Educaci\u00f3n Inicial y Primaria, Consejo de Educaci\u00f3n T\u00e9cnico Profesional. 5\u00aa edici\u00f3n.<\/p>\n<p>SANTOS, Limber (2010) \u201cPr\u00f3logo\u201d en A. Ferreiro <i>La ense\u00f1anza primaria en el medio rural.<\/i> Montevideo. Ministerio de Relaciones Exteriores. Consejo\u00a0 de Educaci\u00f3n Inicial y Primaria, Consejo de Educaci\u00f3n T\u00e9cnico Profesional. 5\u00aa edici\u00f3n.<\/p>\n<p>VIDART, Daniel (2012): <i>Uruguayos. Qui\u00e9nes somos, c\u00f3mo somos, d\u00f3nde estamos. Montevideo. <\/i>Ediciones B.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><b style=\"mso-bidi-font-weight: normal;\"><i style=\"mso-bidi-font-style: normal;\"><span style=\"font-size: 14.0pt; font-family: Arial;\">\u00a0<\/span><\/i><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Julio Ibarra Acosta I\u00a0 Maestro Coordinador del CAPDER. Lavalleja Mucho se ha escrito sobre el pensamiento y la obra de Agust\u00edn Ferreiro. 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