{"id":382,"date":"2011-10-05T15:44:16","date_gmt":"2011-10-05T18:44:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.educacionrural.org\/?page_id=382"},"modified":"2013-04-08T22:35:35","modified_gmt":"2013-04-09T01:35:35","slug":"fundamentos-doctrinarios-del-movimiento-de-educacion-rural","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.educacionrural.org\/?page_id=382","title":{"rendered":"Fundamentos doctrinarios del Movimiento de Educaci\u00f3n Rural"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>1.- La educaci\u00f3n es una funci\u00f3n natural del grupo social; distintos medios requieren diferentes programas educativos.<\/strong><\/h2>\n<p>En Pedagog\u00eda las normas de validez general han pasado de moda. El educando tiene derecho a que sean tenidas en cuenta las circunstancias en que vive. Una permanente corriente de interacci\u00f3n\u00a0 debe establecerse entre los \u00f3rganos educativos y el medio. \u00c9ste debe llenar de contenidos vitales la labor de aqu\u00e9llos; a su vez, de los \u00f3rganos educativos deben fluir los est\u00edmulos que lleven al medio a una constante superaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es leg\u00edtimo hablar\u00a0 de<strong> \u201ceducaci\u00f3n rura<\/strong>l<strong>\u201d<\/strong>, porque existen problemas propios del medio rural y hasta un estilo de vida rural que, en alg\u00fan grado, determinan la adecuaci\u00f3n del acto educativo. Esto no implica la renuncia al sentido universal y nacional que puede tener la educaci\u00f3n, ni obliga a que, por la presi\u00f3n de un programa educativo diferenciado, el educando rural resulte ligado definitivamente a su medio.<\/p>\n<p>Tanto los problemas con el estilo propio de vida, son fruto de la etapa de evoluci\u00f3n en que vivimos. Las diferencias entre vida rural y vida urbana tienden a disminuir como efecto de la evoluci\u00f3n de las t\u00e9cnicas que condicionan el vivir. Pero en la etapa presente, y seguramente por muchos a\u00f1os, se mantendr\u00e1n en grado suficiente como para condicionar distintos programas de asistencia educacional.<\/p>\n<p>La educaci\u00f3n aspira a servir ideales de humanidad. Dar una mejor educaci\u00f3n al hombre concreto es un modo positivo de servir al Hombre.<\/p>\n<h2><strong>2.- La educaci\u00f3n integral garantiza el desenvolvimiento pleno del hombre.<\/strong><\/h2>\n<p>La educaci\u00f3n es elemento indispensable para la satisfacci\u00f3n de cada una de las necesidades humanas. Brindarla integralmente, de manera que contribuya a la comprensi\u00f3n y soluci\u00f3n\u00a0 de todos\u00a0\u00a0 los problemas de todos\u00a0 los hombres, es el \u00fanico medio que puede llevar al g\u00e9nero humano a una plenitud sin excepciones.<\/p>\n<p>Este enfoque integral se cumpli\u00f3 espont\u00e1nea y naturalmente en las sociedades primitivas por exigencias de las inaplazables aunque limitadas necesidades cotidianas. Pero la civilizaci\u00f3n hizo de la educaci\u00f3n una tarea especializada, dirigida principalmente a la transmisi\u00f3n de los elementos intelectuales de la cultura.<\/p>\n<p>Hoy, sin embargo, un alto porcentaje de seres humanos necesita todav\u00eda ser educado para alimentarse satisfactoriamente, para disponer de una vivienda confortable, para dar el cuidado y la asistencia indispensables a sus hijos o para cumplir sus deberes c\u00edvicos para con el grupo que integran. Un sistema educativo falla si se desentiende de este tipo de problemas y es ajeno a la conquista de sus adecuadas soluciones.<\/p>\n<h2><strong>3.-<\/strong>\u00a0 <strong>La escuela es el \u00f3rgano educativo fundamental y su acci\u00f3n debe tender, como la de todo el sistema educativo, a la integralidad.<\/strong><\/h2>\n<p>Cuanto m\u00e1s reducidas sean las fuerzas aplicadas a la asistencia social en una regi\u00f3n, mayor es la significaci\u00f3n de la escuela primaria. All\u00ed donde los servicios que tienen que ver con el bienestar y el progreso est\u00e1n ausentes o resultan insuficientes, alguna instituci\u00f3n debe velar para mantener a las gentes atentas o interesadas ante los problemas a\u00fan no resueltos, a fin de conducir a la comunidad hacia la obtenci\u00f3n de mejores niveles de vida.<\/p>\n<p>En los medios rurales, sobre todo, la escuela primaria tiene responsabilidad en esta tarea. Desde el punto de vista te\u00f3rico, fuera de toda circunstancia de tiempo y espacio, cabr\u00eda discutir sobre el verdadero alcance de la misi\u00f3n de la escuela primaria. Pero ante la realidad existente en algunas zonas de nuestro pa\u00eds, de Latino Am\u00e9rica y del mundo, resulta imprescindible y resulta justo que la escuela primaria\u00a0 tenga un importante papel en la promoci\u00f3n del bienestar general.<\/p>\n<p>Esta afirmaci\u00f3n est\u00e1 apoyada en un hecho concreto de validez no exclusivamente nacional: la \u00fanica agencia del Estado que se encuentra en todas partes -a excepci\u00f3n de la polic\u00eda-\u00a0 es la escuela.<\/p>\n<p>Imposible concretar el papel que cabe a la escuela rural en formas inalterables o moldes universales. Las circunstancias locales determinar\u00e1n la exacta ubicaci\u00f3n de la escuela en el conjunto de instituciones que act\u00faan en el medio. Pero seguramente ser\u00e1 imprescindible que la escuela supere posiciones de aislamiento o indiferencia para ponerse a trabajar, en estrecha coordinaci\u00f3n con los organismos llamados a similar responsabilidad. El sistema escolar, entonces, debe tener la necesaria elasticidad, en su programa y en su organizaci\u00f3n, para adecuarse a realidades sin abandonar sus objetivos generales.<\/p>\n<p>En el medio rural esto se traducir\u00e1, muchas veces, en trabajo educativo con las due\u00f1as de casa o con los productores, y siempre con los j\u00f3venes, que generalmente quedan librados a sus propias fuerzas en cuanto trasponen la edad escolar. Tal es la justificaci\u00f3n\u00a0 de los cursos de labores para ex alumnas, del fomento de clubes juveniles, de las campa\u00f1as sanitarias y de alfabetizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Seguramente, en zonas de muy precario desarrollo, la labor finque principalmente en la recuperaci\u00f3n espiritual tanto como material de los pobladores, tarea que exigir\u00e1 una organizaci\u00f3n y un m\u00e9todo especiales y una coordinaci\u00f3n muy ajustada con las dem\u00e1s instituciones del medio y del Estado.<\/p>\n<h2><strong>4.-<\/strong> <strong>La educaci\u00f3n del ni\u00f1o debe tender igualmente a la integralidad.<\/strong><\/h2>\n<p>El sector de la poblaci\u00f3n que mayores desvelos debe merecer a la educaci\u00f3n en general y a la educaci\u00f3n rural en particular es el de los ni\u00f1os. Por especializada que sea la funci\u00f3n de la escuela en este sentido, es inadmisible que la acci\u00f3n docente con los ni\u00f1os est\u00e9 divorciada de las inquietudes del medio y de las responsabilidades generales de la escuela como \u00f3rgano promotor del progreso.<\/p>\n<p>Dentro de los lineamientos del programa actual para las escuelas rurales, cada maestro puede realizar el ajuste a la realidad de su medio. Tal programa exige que el ni\u00f1o participe activamente en tareas de producci\u00f3n, haciendo de las actividades agron\u00f3micas el centro vital de la experiencia y el aprendizaje.<\/p>\n<p>La \u201cescuela productiva\u201d que el programa define no se juzga por la producci\u00f3n en s\u00ed, sino por los rendimientos culturales y sociales que de tales tareas de producci\u00f3n obtienen los ni\u00f1os. El cultivo de plantas y la cr\u00eda de animales no son m\u00e1s que veh\u00edculos de la experiencia educativa, motivadores del razonamiento, el estudio, el trabajo activo.\u00a0 Se prestan admirablemente, adem\u00e1s, para vitalizar las relaciones sociales, la cooperaci\u00f3n y la responsabilidad del ni\u00f1o y dan a la escuela primaria el clima que tienen las cosas de la tierra, que es el mismo clima que rodea al ni\u00f1o en su casa.<\/p>\n<p>Debemos apartar de nuestro pensamiento la imagen del sal\u00f3n de clase donde solamente se lee, se escribe y se hacen cuentas, sin dejar de reconocer, claro est\u00e1, que la adquisici\u00f3n de esas t\u00e9cnicas sigue teniendo un valor esencial. Son ya muchas las escuelas del pa\u00eds donde el trabajo activo da sentido a las instalaciones, a las herramientas, a la propia tierra.<\/p>\n<p>Las escuelas rurales de precario edificio\u00a0\u00a0 y de equipamiento deficiente est\u00e1n muy\u00a0 lejos de ser los centros\u00a0 de acci\u00f3n cultural y social que el pueblo necesita. En cambio, cuando las actividades de nuestra llamada \u201cescuela productiva\u201d cumplen\u00a0 los requisitos educativos y t\u00e9cnicos, la escuela deviene en centro irradiador de progreso para su\u00a0 zona.<\/p>\n<p>\u00bfSer\u00eda justo deducir de esto una desmedida polarizaci\u00f3n de las posibilidades del ni\u00f1o hacia el trabajo agrario? De ninguna manera, como se desprende del texto de\u00a0 todo el programa, puesto que la escuela primaria no es una escuela profesional, el mismo sentido vitalizador deben tener las dem\u00e1s actividades de la escuela, en especial las de expresi\u00f3n. Si algo se desea con vehemencia, es que el ni\u00f1o se desarrolle por el empuje de sus experiencias personales, dentro de un panorama integral y sin desajustes con el medio\u00a0 de que proviene.<\/p>\n<h2><strong>5.- La defensa de los derechos de los ni\u00f1os a la vida plena y a la educaci\u00f3n es tarea de la escuela p\u00fablica.<\/strong><\/h2>\n<p>No siempre se logra que los padres garanticen la salud, la alimentaci\u00f3n o el abrigo de los ni\u00f1os. Medios pobres producen ni\u00f1os a\u00fan m\u00e1s pobres, porque por su indefensi\u00f3n y por cierta natural resistencia que lo permite, la pobreza y la indigencia de medios se acent\u00faan m\u00e1s en los ni\u00f1os que en los dem\u00e1s miembros de la familia.<\/p>\n<p>Alguien debe acudir para la soluci\u00f3n de estos problemas. Sin perjuicio de que la acci\u00f3n educativa logre de los padres esfuerzos adecuados para ello, la escuela rural tiene que acometer esa tarea de asistencialidad para garantizar el bienestar del ni\u00f1o. Se comprende que para ello la escuela rural debe disponer de recursos suficientes.<\/p>\n<p>En algunos casos, la primera medida radica en asegurar la propia asistencia del ni\u00f1o a la escuela, impidiendo que razones econ\u00f3micas o la incomprensi\u00f3n paterna lo condenen al trabajo prematuro, vale decir, al ausentismo y al analfabetismo. Por lo mismo, hace falta tambi\u00e9n dotar a la escuela de recursos legales \u00e1giles y efectivos que impidan el alejamiento obligado del ni\u00f1o. El concepto de asistencialidad se ha sumado, pues, a los de gratuidad y obligatoriedad, para que \u00e9stos puedan tener real vigencia.<\/p>\n<h2><strong>6.-<\/strong> <strong>La funci\u00f3n del maestro rural es, fundamentalmente, la del trabajador social y debe estar capacitado para cumplirla.<\/strong><\/h2>\n<p>De nada vale formular doctrinas si no se cuenta en n\u00famero suficiente con quienes deben convertirlas en hechos reales. El maestro rural debe comenzar por ser y sentirse un miembro del grupo social en que trabaja, un vecino m\u00e1s; no para identificar su nivel de vida material y espiritual al de quienes lo rodean, sino para convertirse en creador de renovadas formas de vida.<\/p>\n<p>No lo podemos imaginar como un profesional en permanente tr\u00e1nsito, cuyos intereses se sit\u00faan muy lejos de su zona de trabajo; tampoco como al trabajador sin esperanzas a quien la distancia y el tiempo han menguado\u00a0 las fuerzas creadoras; s\u00ed lo concebimos como un luchador consciente por\u00a0 un mundo mejor, que comienza por situarse, sin renuncias y sin espejismos, en este mundo de hoy, y en la realidad concreta de su pa\u00eds. Es, como dijimos, un trabajador social, un orientador, un constante predicador de la solidaridad y del progreso.<\/p>\n<p>El maestro uruguayo, que tiene una preparaci\u00f3n b\u00e1sica de alto nivel, requiere, sin embargo, para el cumplimiento de esta misi\u00f3n, capacitaci\u00f3n especial y asistencia t\u00e9cnica permanente.<\/p>\n<p>Nuestro t\u00edtulo de Maestro habilita para ejercer la docencia en cualquier punto de la Rep\u00fablica. Lejos est\u00e1, no obstante, el Maestro que reci\u00e9n se inicia, de asumir las responsabilidades de la educaci\u00f3n rural con garant\u00edas de \u00e9xito, porque generalmente no dispone de suficientes t\u00e9cnicas para vivir en el medio rural, para interpretar sus problemas, para influir en su evoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>El magisterio rural necesita capacitaci\u00f3n especial, es decir, cursos de entrenamiento completo que den la teor\u00eda, la pr\u00e1ctica y el fervor de la educaci\u00f3n rural. Y ya en ejercicio, necesita permanente asistencia t\u00e9cnica y est\u00edmulo.<\/p>\n<h3><span style=\"font-size: large;\"><strong>7.-<\/strong><\/span> <span style=\"font-size: medium;\"><strong>La educaci\u00f3n es un poderoso instrumento de progreso; pero no es omnipotente. Su esfuerzo debe estar coordinado con los que se realizan en los dem\u00e1s aspectos de la vida nacional, para que el bienestar social que anhelamos sea posible.<\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: medium;\"><strong> Confiar en que la escuela que trabaja con un sentido de integralidad o confiar\u00a0 en que un sistema educativo completo y eficiente salven al pa\u00eds resultar\u00eda vana y culpable ilusi\u00f3n. Los problemas econ\u00f3micos, sociales y culturales que\u00a0 pesan sobre el\u00a0 pa\u00eds son complejos; sus soluciones no pueden ser parciales ni simples. La educaci\u00f3n es una manifestaci\u00f3n entre otras de la actitud de un pueblo ante su destino.<\/strong><\/span><\/h3>\n<p>Podemos y debemos reformar nuestro sistema de educaci\u00f3n rural\u00a0 para darle m\u00e1s efectividad, m\u00e1s amplitud, m\u00e1s recursos, m\u00e1s y mejores maestros. Ser\u00e1 una importante contribuci\u00f3n. Pero ese esfuerzo ser\u00e1 est\u00e9ril si la acci\u00f3n del gobierno y la acci\u00f3n privada no acometen la obra de reconstrucci\u00f3n nacional desde todos los \u00e1ngulos y en forma coordinada.<\/p>\n<p>Sin embargo, el aporte que la escuela rural puede significar en un programa de fomento y expansi\u00f3n de la producci\u00f3n agropecuaria, debe ser destacado en este preciso momento en que la Naci\u00f3n cifra en \u00e9l sus mayores esperanzas.<\/p>\n<p>Modificar t\u00e9cnicas y modos de producir sin un proceso educativo que permita la renovaci\u00f3n del hombre a trav\u00e9s de sus experiencias, lleva al fracaso y al despilfarro. La escuela rural puede ayudar en esta tarea\u00a0 y debe estar en las mejores condiciones para hacerlo.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo que los elementos materiales indispensables para la producci\u00f3n debe llegar al campesino una acci\u00f3n educativa coordinada y permanente, capaz\u00a0 de provocar un cambio de actitud frene a sus problemas y a su propio destino.<\/p>\n<p>En el momento en que, por diversos caminos, se procura la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica mediante el pleno desarrollo de los recursos naturales de nuestro suelo, es preciso insistir acerca de la importancia que en ese proceso tendr\u00e1 la educaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Nota<\/strong><\/p>\n<p>Tomado de una publicaci\u00f3n de la Secci\u00f3n Educaci\u00f3n Rural<br \/>\nJulio de 1959<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; 1.- La educaci\u00f3n es una funci\u00f3n natural del grupo social; distintos medios requieren diferentes programas educativos. En Pedagog\u00eda las normas de validez general han pasado de moda. El educando tiene derecho a que sean tenidas en cuenta las circunstancias en que vive. 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