{"id":559,"date":"2011-10-08T19:20:41","date_gmt":"2011-10-08T22:20:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.educacionrural.org\/?page_id=559"},"modified":"2017-01-23T16:10:19","modified_gmt":"2017-01-23T18:10:19","slug":"a-proposito-de-la-obra-la-ensenanza-primaria-en-el-medio-rural-de-agustin-ferreiro","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.educacionrural.org\/?page_id=559","title":{"rendered":"A prop\u00f3sito de la obra <i>La Ense\u00f1anza Primaria en el Medio Rural<\/i>, de Agust\u00edn Ferreiro"},"content":{"rendered":"<p><small>Nota: Este trabajo fue presentado por el Inspector Regional Maestro Luis Alberto Causa\u00a0en oportunidad de recordarse el 90 aniversario\u00a0de la <a href=\"https:\/\/www.impo.com.uy\/bases\/leyes\/1350-1877\">Ley de Educaci\u00f3n Com\u00fan<\/a>, el 24 de agosto de 1967,\u00a0y\u00a0estaba dirigido a los maestros concursantes. Esta publicaci\u00f3n no fue corregida por el autor.<\/small><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta es una tarea para la que no tengo ni vocaci\u00f3n ni aptitudes, pero acced\u00ed a ella porque cre\u00ed que en alguna medida pod\u00eda ser \u00fatil, por haber convivido profesionalmente con Agust\u00edn Ferreiro, y porque este trabajo (La Ense\u00f1anza Primaria en el Medio Rural) apareci\u00f3 cuando yo hac\u00eda mis primeras armas en el Magisterio, es decir cuando estaba casi en la situaci\u00f3n que est\u00e1n ustedes ahora.<\/p>\n<p>No pretendo, ni tampoco\u00a0 me lo propongo, agotar el tema. Creo que un valor muy estimable del trabajo de un concursante es que ese trabajo revele la individualidad y la personalidad del concursante.<\/p>\n<p>Todo lo que sea exteriorizaci\u00f3n de memorizaciones carece de valores aut\u00e9nticos, lo que no supone que en la formaci\u00f3n de un concepto o en la formaci\u00f3n de una opini\u00f3n cada uno de nosotros busque los elementos de juicio de quienes por su experiencia, o por su saber, pueden aportarnos materiales para la formaci\u00f3n de ese concepto.<\/p>\n<p>De manera que lo que me propongo ac\u00e1 es ayudarles a situarse frente a la obra para poder comprenderla en primer t\u00e9rmino y luego evaluarla.<\/p>\n<p>Dec\u00eda Krishnamurti, ante los libros que leemos y en las conferencias que escuchamos\u00a0 podemos adoptar dos actitudes: simult\u00e1neamente a la lectura o a la audici\u00f3n de la conferencia, ir haciendo la r\u00e9plica; la otra, la que parece m\u00e1s \u00fatil, es la de tratar de comprender al autor, o al que da la conferencia, colocarnos en el \u00e1ngulo en que \u00e9l se coloca, y en la posici\u00f3n en que \u00e9l se coloca y despu\u00e9s que hemos aprehendido el contenido de los que se nos quiso dar, formular nuestro juicio cr\u00edtico, de acuerdo a nuestra opini\u00f3n o de acuerdo a nuestro deseo.<\/p>\n<h2>Agust\u00edn Ferreiro<\/h2>\n<p>Parecer\u00eda elemental que para poder comprender una obra que fue escrita hace ya casi treinta a\u00f1os, son necesarios algunos datos sobre el autor, y ubicarnos en el momento y en las circunstancias en que la obra fue escrita, por cuanto algunas de las ideas que ella encierra pudieron tener vigencia en aquel momento y no tenerlas en \u00e9ste.<\/p>\n<p>Ferreiro fue un maestro excepcional y original, m\u00e1s importante esto \u00faltimo que\u00a0 lo primero. Conoci\u00f3 el panorama integral de la situaci\u00f3n educativa del pa\u00eds. Empez\u00f3 como maestro y termin\u00f3 como Consejero de Ense\u00f1anza. Cuando escribi\u00f3 esta obra ya era Inspector.<\/p>\n<p>Oriundo de Montevideo, trabaj\u00f3 en los distintos cargos en todas partes del Pa\u00eds. Estaba empapado de nuestra realidad nacional por haberla vivido.<\/p>\n<p>Fue un\u00a0 penetrante observador de cosas, de personas y de hechos. Todo concit\u00f3 su atenci\u00f3n; todo provocaba su reflexi\u00f3n. Ferreiro vivi\u00f3 pensando y observando permanentemente. Cualquier lugar le era oportuno: el aula, la charla con los amigos, la mesa del caf\u00e9, cualquier lugar le era oportuno para una reflexi\u00f3n, para una discusi\u00f3n.<\/p>\n<h2>Rasgos de su personalidad<\/h2>\n<p>Pol\u00e9mico por naturaleza, provocaba las discusiones en cualquier terreno. Frente a cualquier tema y frente a cualquier situaci\u00f3n. Ten\u00eda, o a veces lo parec\u00eda,\u00a0 cierta audacia para transitar por caminos que a cualquiera de nosotros se nos hubiera ocurrido que nos estaban vedados. Y, acotaci\u00f3n al margen,\u00a0 un hecho que corrobora lo que yo digo es que ya\u00a0 al final de su carrera escribi\u00f3 un libro \u201cEl mesianismo biol\u00f3gico del macho\u201d, con una literatura magn\u00edfica,\u00a0 un estilo muy\u00a0 atrayente, pero una obra evidentemente audaz, cuando se pretend\u00eda discutirlo y rebatirle a Darwin, y a los naturalistas, fuera cual fuera el t\u00edtulo que tuvieran, en base a una l\u00f3gica que a quienes no son especialistas pod\u00eda convencer, pero en el campo de la especializaci\u00f3n cient\u00edfica, posiblemente no ten\u00eda la vigencia con que aparentemente aparec\u00eda.<\/p>\n<p>Esa fue una de sus grandes caracter\u00edsticas. Era un erudito, aunque \u00e9l disimulaba mucho su erudici\u00f3n, aparentaba saber menos y haber le\u00eddo menos de lo que realmente sab\u00eda y de lo que realmente hab\u00eda le\u00eddo. Pero\u00a0 tuvo\u00a0 otra virtud que no es muy com\u00fan en nosotros los maestros. Virtud o caracter\u00edstica,\u00a0 vamos a no hacer juicio valorativo, no se at\u00f3 a ning\u00fan sistema, fue un\u00a0 pensador completamente independiente. Como dec\u00eda Vaz Ferreira no pensaba por sistemas, sino por ideas. No lo atrap\u00f3 ninguna de las novedades que siempre circulan dentro de la literatura pedag\u00f3gica durante una determinada \u00e9poca. Permaneci\u00f3 siempre independiente a esa influencia, a esas \u201cmodas\u201d pedag\u00f3gicas, como ustedes habr\u00e1n\u00a0 advertido, que suelen tener sus valores, pero que son aceptadas a veces sin reflexi\u00f3n, sin adaptaci\u00f3n a la realidad nuestra, y olvid\u00e1ndonos que a veces es m\u00e1s material de exportaci\u00f3n que otra cosa.<\/p>\n<h2>Las \u201cmodas\u201d en pedagog\u00eda<\/h2>\n<p>Todo esto hizo que Ferreiro reaccionara frente a un momento muy particular en que se encontraba el pensamiento pedag\u00f3gico en aquella \u00e9poca.<\/p>\n<p>La obra \u201cLa Ense\u00f1anza Primaria en el Medio Rural\u201d fue escrita para un Concurso Anual de Pedagog\u00eda, cuyo tema era: Reformas inmediatas que pueden introducirse en la Escuela Rural.<\/p>\n<p>Desde el a\u00f1o 1925 o 1923, empezaron a entrar a nuestro pa\u00eds la literatura pedag\u00f3gica que tra\u00eda la Escuela Activa y la Escuela Nueva: Decroly, Dalton, Dewey, todos esos autores.\u00a0 Al decir de Julio Castro en aquella \u00e9poca \u201cviv\u00edamos del \u00faltimo correo\u201d. Todo el mundo quer\u00eda ser Decroly, todo el mundo quer\u00eda ser\u00a0 Dalton. Todo el mundo quer\u00eda aprender la filosof\u00eda pragmatista de que estaba impregnada esa escuela y en vez de tomar los elementos que pod\u00edan ser incorporados al acervo nacional, muchas veces se intent\u00f3, cayendo casi en lo rid\u00edculo, en imitaciones formales que desorientaron el pensamiento y la realidad. Pero que adem\u00e1s crearon ciertas inhibiciones en base a un paralogismo de falsa oposici\u00f3n: \u201cLo nuevo es bueno, lo viejo\u00a0\u00a0 es malo\u201d.<\/p>\n<p>Lo nuevo era la Escuela Activa, y lo viejo era lo que nosotros ten\u00edamos. Y muchos de los conceptos\u00a0 y de las ideas de la Escuela Activa eran tan nuevos que ya Plat\u00f3n las hab\u00eda predicado en su tiempo. Son ideas y conceptos que vienen vestidos con un ropaje nuevo y adecuados a una terminolog\u00eda nueva, pero que en el fondo traducen a veces pensamientos tan viejos como la cultura.<\/p>\n<p>El propio Ferreiro se\u00f1ala en este trabajo, pone en evidencia, y vamos a decirlo porque esto nos va a aclarar en qu\u00e9 actitud se coloc\u00f3 \u00e9l frente a las corrientes pedag\u00f3gicas del momento: \u201cQuiero decir \u00e9stas, mis primeras palabras, porque considero\u00a0 que el maestro siempre llevar\u00e1 sobre sus hombros, sean cuales sean los planes, los programas, los medios y los fines, toda la responsabilidad en materia de la educaci\u00f3n del ni\u00f1o. Sin \u00e9l no habr\u00e1 nada y no ser\u00e1 nada si el maestro pierde la conciencia de su propia capacidad\u201d.<\/p>\n<p>Ustedes habr\u00e1n notado a trav\u00e9s de este comentario que Ferreiro, sin adherirse a ninguna escuela filos\u00f3fica, es un pragmatista y un individualista. Cree en el hombre- Maestro y cree en el ni\u00f1o como individualidad, fundamentalmente.<\/p>\n<p>\u201cY esto es lo que va perdiendo el maestro. Toda la literatura pedag\u00f3gica de quince a\u00f1os atr\u00e1s vino a crear en el Magisterio un inmenso complejo de inferioridad. Desde todas las tribunas se lanzan sobre \u00e9l acusaciones de incapacitaci\u00f3n, llenan el espacio los t\u00e9cnicos en la producci\u00f3n de frases, los malabaristas de la palabra. Por obra de ellos\u00a0 la pedagog\u00eda parecer\u00eda haber entrado en un per\u00edodo que podr\u00edamos llamar alqu\u00edmico, en donde las frases de sentido m\u00e1gico, por lo incomprensibles para los dem\u00e1s, se convierten en clave para la resoluci\u00f3n de todos los problemas.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 se ha logrado con esto? \u00bfSalen de las escuelas tipos con nueva formaci\u00f3n espiritual? \u00bfSe ha reformado algo? Lo que se ha reformado, pero en sentido negativo, es el Magisterio. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n- salvo contadas excepciones- d\u00f3nde se perfilan los capaces de sustituir aquellos grupos selectos que no mucho atr\u00e1s daban sentido y direcci\u00f3n al Magisterio imponi\u00e9ndose a la consideraci\u00f3n del Pa\u00eds?<\/p>\n<p>Es que estamos empeque\u00f1ecidos, es que hemos dejado de pensar, proyectar y aplicar para nosotros. Hemos permitido el vivir de prestado, en lo que hay de m\u00e1s\u00a0 noble de las manifestaciones del esp\u00edritu: la creaci\u00f3n, por peque\u00f1a, humilde y sencilla que \u00e9sta hubiera sido bastaba para conservar el enorme tesoro que se nos est\u00e1 yendo de las manos\u201d.<\/p>\n<p>Miren en esta peque\u00f1a afirmaci\u00f3n todo el contenido que hay. Contenido en primer lugar de nacionalismo, en el bien entendido de la palabra, los sistemas educacionales, los m\u00e9todos y las corrientes no se pueden juzgar nunca de una manera abstracta, hay que ubicarles en un lugar del espacio y en un momento de la Historia. Lo que puede valer en Francia, en Estados Unidos, en B\u00e9lgica, en Dinamarca, o lo que puede servir en Panam\u00e1 o en Venezuela o en una rep\u00fablica del Caribe, puede no encajar en la estructura y en la realidad de nuestro pa\u00eds o de otro pa\u00eds cualquiera. Yo creo en esta afirmaci\u00f3n de Ferreiro que, sin duda puede ser un poco exagerada, \u00e9l ten\u00eda una tendencia a exagerar las cosas. Y en esto les voy a contar una an\u00e9cdota: Nosotros polemiz\u00e1bamos mucho con \u00e9l y un d\u00eda le dijimos: \u201cFerreiro, usted dice verdades, pero las exagera, las lleva al extremo\u201d Y \u00e9l, con aire bonach\u00f3n, con ese\u00a0 s\u00edmil a S\u00f3crates con que se mov\u00eda frente a nosotros los j\u00f3venes,\u00a0 m\u00e1s impulsivos, nos dice: \u201cMuchachos, yo s\u00e9 que los maestros toman el 25% de lo que yo digo. De manera que si exagero en un 100%, me queda un 50%, y me doy\u00a0 por contento\u201d.<\/p>\n<p>Imag\u00ednense que esta expresi\u00f3n hay una enorme modestia y una\u00a0 enorme valent\u00eda.\u00a0 Reflexionen, quien escribe un libro cuida decir, como profesional, como pensador, como persona. A \u00e9l le interesaba menos su persona, su prestigio, que la funcionalidad del libro en cuanto gravitaba sobre el pensamiento del Magisterio. Es un valor \u00e9tico, para m\u00ed de enorme estimaci\u00f3n: el hecho de que defendiendo una causa que \u00e9l la sent\u00eda profundamente, olvidaba su persona en lo m\u00e1s valioso que tiene\u00a0 el hombre, su propia estimaci\u00f3n, pensando m\u00e1s en la instituci\u00f3n, m\u00e1s en los dem\u00e1s que en s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Pero digo que esto s\u00ed es importante. Los que tenemos una trayectoria larga a trav\u00e9s de la carrera hemos visto, a trav\u00e9s de treinta a\u00f1os, desfilar tantas corrientes, tantas modas desaparecer, que llegamos\u00a0 al convencimiento de que esta aseveraci\u00f3n siempre tiene vigencia.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante \u00e9l lo se\u00f1ala, que tenemos que pensar para nosotros. Y nosotros en funci\u00f3n de nuestra realidad y de nuestras posibilidades. No quiere decir que nos cerremos a las corrientes que pueden venir del exterior. Y lo que \u00e9l combat\u00eda en aquella \u00e9poca, y es combatido en este momento,\u00a0 es que lo que no tiene el \u201caval\u201d del autor extranjero, o de un organismo internacional, parece que no tuviera vigencia y que no tuviera valor. Y esto el Magisterio\u00a0 uruguayo no lo puede pensar, porque el Uruguay tiene una Magisterio que est\u00e1 entre los primeros de Am\u00e9rica, si no en el primer lugar y muy comparable \u2013si no equiparable &#8211;\u00a0 al de muchos pa\u00edses desarrollados.<\/p>\n<p>Lo digo por experiencia. De manera que el tener confianza en nuestras posibilidades, es un elemento fundamental e importante. No s\u00f3lo en cuanto a las posibilidades actuales, sino a las de futuro que ustedes mismos pueden elaborar con la base de una preparaci\u00f3n como\u00a0 la que reciban aqu\u00ed. Y si mantienen ustedes la mente y el esp\u00edritu haci\u00e9ndose sensibles a los problemas que cada d\u00eda deben enfrentar.<\/p>\n<p>\u00c9ste es uno de los aspectos en los que ustedes deben de ubicarse al leer esta obra. Es muy importante.<\/p>\n<h2>La vida de un maestro<\/h2>\n<p>Es un Inspector, es un Maestro. \u00c9sta es la vida de un Maestro, contada, relatada para que los dem\u00e1s maestros la recojan. No tiene posturas acad\u00e9micas. No cuid\u00f3 la estructura l\u00f3gica de la obra. Simplemente dio rienda suelta a su mente y a su inspiraci\u00f3n y entreg\u00f3 a las nuevas generaciones el fruto de sus desvelos, de sus afanes, de sus fracasos y de sus \u00e9xitos con una modestia\u00a0 y una sinceridad\u00a0 admirables.<\/p>\n<p>Esto\u00a0 explica que una obra que hace treinta a\u00f1os se escribi\u00f3 y que su primera impresi\u00f3n se hizo en una imprentita de Durazno mediante la suscripci\u00f3n de los que quer\u00edamos leer la obra, se mantenga todav\u00eda en vigencia y a los treinta a\u00f1os sea tema de un concurso.<\/p>\n<p>Nada de tanto \u201caval\u201d como el tiempo. Nada pone en vigencia y pone en evidencia los valores trascendentes de una obra, como el tiempo. Lo aparente, la chafalon\u00eda, lo que brilla, tiene un momento culminante, un cuarto de hora, y desaparece. Las obras cl\u00e1sicas, su vigencia, el tiempo no las oculta y, al contrario, parece que les da, como a los edificios hist\u00f3ricos, un cierto valor, un cierto sentido, que trasciende lo puramente humano.<\/p>\n<p>Por eso\u00a0 es que esta verdad fue verdad en 1937, y es verdad en 1967 y ser\u00e1 verdad a trav\u00e9s de todo el tiempo. No se puede pensar ni actuar en lo educacional, haciendo abstracci\u00f3n de toda la din\u00e1mica de la vida social, econ\u00f3mica, pol\u00edtica, ni de la idiosincrasia y de la historia de cada pueblo.<\/p>\n<h2>No desconocer el pasado<\/h2>\n<p>Para se\u00f1alar esto, y frente a los innovadores que arrasan con todo, se me ocurre una expresi\u00f3n que no tiene nada de acad\u00e9mica pero que me parece gr\u00e1fica: nunca un pa\u00eds como el nuestro, en educaci\u00f3n, puede empezar del kil\u00f3metro cero, tiene cien a\u00f1os de tradici\u00f3n. Con valores positivos y negativos, pero todo lo que queramos hacer en el futuro para superar o mejorar, estar\u00e1\u00a0 condenado al fracaso si no tenemos en cuenta el peso de la tradici\u00f3n que est\u00e1 detr\u00e1s nuestro. No para ce\u00f1irnos a ella, sino para comprenderla y partir de ella para nuevos pasos.<\/p>\n<p>\u00c9ste\u00a0 es el autor y \u00e9sta era la situaci\u00f3n del pensamiento pedag\u00f3gico, en general.<\/p>\n<h2>Con respecto a la Escuela Rural \u00bfqu\u00e9 pasaba?<\/h2>\n<p>Pasaban cosas bastante parecidas a las que siguen pasando. No hay cambios fundamentales en los hechos. Puede haberlo en el pensamiento, en las estructuras materiales, en los programas. Pero\u00a0 en los hechos la situaci\u00f3n si ha variado es porque han variado otros problemas, han variado otros factores.<\/p>\n<p>Aumento de la red vial, aumento de las comunicaciones, diversificaci\u00f3n de la producci\u00f3n, tecnificaci\u00f3n t\u00edmida, pero en alg\u00fan grado en algunas de las zonas, han gravitado sobre el medio y, desde luego, ha superado e\u00a0 algunos lugares la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero el hecho es que con respecto a la Escuela Rural en aqu\u00e9lla \u00e9poca, Ferreiro dice al considerarla de que si debe considerar la Escuela Rural como fracasada o no. En realidad los objetivos, en los hechos, pese a lo que dec\u00edan los programas, que se traz\u00f3 la Escuela Rural, o que persegu\u00eda la Escuela Rural eran los mismos de la Escuela Urbana. Y, naturalmente, el fracaso estuvo en la elecci\u00f3n de objetivos y no en el logro de objetivos.<br \/>\nSe\u00f1ala, y esto es importante verlo, lo siguiente: \u201cEste trabajo fue presentado al Concurso Anual de Pedagog\u00eda correspondiente al a\u00f1o 1936, el tema propuesto fue el siguiente: \u201c\u00bfQu\u00e9 reformas aplicables de inmediato deben introducirse en la Escuela Rural para ponerla a tono con nuestras aspiraciones?\u201d. Naci\u00f3 este libro condicionado al tema que se nos propuso y por habernos ce\u00f1ido a \u00e9l estrictamente con ese pensamiento debe leerse e interpretarse. \u00bfQu\u00e9 reformas inmediatas pod\u00edan introducirse?\u201d.<\/p>\n<h2>Las reformas que propone Agust\u00edn Ferreiro<\/h2>\n<p>\u00c9l le dio al t\u00e9rmino inmediato una latitud muy pragm\u00e1tica. Dijo: \u201cSi son reformas inmediatas debe ser reformas que no exijan ning\u00fan recurso, ni en locales, ni en materiales, ni en mejor preparaci\u00f3n de los maestros, ni en mejores medios de comunicaci\u00f3n. Porque todo eso marcha en nuestro Pa\u00eds con mucha lentitud, cuando llega, a veces no llega\u201d.<\/p>\n<p>Las reformas que propon\u00eda eran reformas que pod\u00edan hacerse\u00a0 con los elementos con que se contaba: humanos y materiales. Como comprender\u00e1n es una limitaci\u00f3n bastante grande para el tema.<\/p>\n<p>Sin duda Ferreiro acept\u00f3 esto de muy buen grado, porque era su forma de hacer y su forma de actuar; pero lo cierto es que el trabajo est\u00e1 condicionado. Es importante se\u00f1alar esto porque este libro, seg\u00fan el \u00e1ngulo de que se mire puede ser objeto de valoraci\u00f3n positiva y de cr\u00edticas muy severas.<\/p>\n<p>Juzgado con rigorismo cient\u00edfico, con\u00a0 sentido filos\u00f3fico e integral el libro es vulnerable a una cr\u00edtica seria. No lo es \u2013 o lo es en muy menor medida \u2013 si tenemos presente la condicionante. Cualquiera podr\u00eda decir frente a este libro: este autor, este hombre es un ignorante del cual es el verdadero problema de la escuela. Este hombre no tiene visi\u00f3n, no tiene imaginaci\u00f3n, no\u00a0 sabe que con otros recursos, con otros medios podemos llevar la cosa mucho m\u00e1s adelante. Pero si tenemos en cuenta la condicionante, las reformas a introducir con los elementos que se ten\u00edan y con los medios que se ten\u00edan, no se pod\u00eda aspirar otra cosa.<\/p>\n<p>Al respecto el mismo autor se\u00f1ala: \u201cHay quienes opinan que no se proceden como se\u00a0 ha sido y como se es, que la Escuela puede lanzar de su seno seres completamente formados, hay quienes opinan y sino proceden como si lo hicieran \u2013miren ustedes la preocupaci\u00f3n recalcada siempre \u2013 el dualismo pensamiento- acci\u00f3n, lo que se dice y lo que se hace, en Pedagog\u00eda es muy importante, lo que se dice o se escribe y lo que se realiza. En nuestro pa\u00eds ha habido siempre un divorcio bastante grande entre le pensamiento y la acci\u00f3n. Por eso dice: \u201cHay quienes opinan y si no proceden como lo hicieran, que la Escuela puede lanzar de su seno seres completamente formados con un bagaje tal de aptitudes y conocimientos que les habilite para actuar bien frente a\u00a0 todas las solicitudes del ambiente sin necesidad de intervenciones ulteriores y de ning\u00fan elemento educador\u201d.<\/p>\n<p>Dice esto porque \u00e9l piensa que la Escuela Rural si se fuera a hablar de fracasos, es porque ha tenido\u00a0 aspiraciones muy superiores a sus posibilidades. Se\u00f1ala adem\u00e1s que es un mal \u2013 est\u00e1 hablando en su \u00e9poca y en su momento \u2013 no s\u00f3lo de la Escuela Rural, sino de la Escuela Urbana. Queremos que salga de la Escuela un Hombre ya formado. En el mismo error que\u00a0 el nuestro que queremos que salga un maestro formado ya, y no puede ser, los procesos no se pueden quemar, las etapas tienen su\u00a0 vigencia. Si ustedes en este momento sintieran y pensaran como pienso ya no ser\u00edan seres normales. Est\u00e1n en otra etapa de la vida, tan importante como la que vivo.<\/p>\n<p>\u201cMientras la Ense\u00f1anza Primaria\u00a0 no se adapte al hecho que tiene por delante de s\u00ed y siga aspirando a lanzar de sus aulas a ni\u00f1os como si fueran hombres, ir\u00e1 ineludiblemente al fracaso; pero s\u00f3lo habr\u00e1 llegado a simples imitaciones cuya existencia es extremadamente ef\u00edmera : al poco tiempo de egresar queda muy poco de lo ense\u00f1ando en ella.\u201d<\/p>\n<p>Por otra parte\u00a0 hay una cantidad de material que se le da al ni\u00f1o y que no se incorpora a su hacer, el hecho es el mismo en lo urbano y en lo rural, pero en lo rural se borra porque el ambiente no insiste para que permanezca. En el medio urbano otras solicitaciones del medio hacen que el hombre reaccione.\u201d<\/p>\n<p>Dice: \u201c\u2026As\u00ed toda\u00a0 la ense\u00f1anza est\u00e1 tendida a que el ni\u00f1o lea, redacte, dibuje como lo hace el adulto especializado en esta clase de actividades. Se pretende, en pocas palabras, que se comporte como un literato, como un pintor, como un sabio. Es \u00e9ste un sue\u00f1o de los educadores al que se le deben los m\u00e1s graves errores y las m\u00e1s funestas deformaciones de la personalidad.\u201d<\/p>\n<p>Vale decir y esto es importante se\u00f1alarlo \u2013 que una de las grandes reformas que dentro de estas condicionantes\u00a0 pretendi\u00f3 \u2013 y en parte logr\u00f3-\u00a0 Ferreiro, era cambiar la actitud del maestro.<br \/>\nPorque si bien, como lo se\u00f1ala en la primera parte del libro, en la literatura pedag\u00f3gica, en las instrucciones del Programa, estas cosas que se recomendaban en los hechos no suced\u00edan.<\/p>\n<p>Dice:\u201dSi estos ni\u00f1os que en este g\u00e9nero de trabajo se comportan como verdaderos literatos se les pide que narren un hecho del que hayan sido actores o testigos, o para evitar simulaciones se ejecuta un hecho delante de ellos, y se les pide que lo narren, se ver\u00e1 entonces toda lo de ficci\u00f3n que hay en\u00a0 lo primero.\u201d<\/p>\n<p>Recuerden ustedes una cosa desterrada, en aquella \u00e9poca era muy com\u00fan, aquellas composiciones: \u201cLa primavera\u201d, etc., con la preocupaci\u00f3n del maestro que no hubiera faltas, que la redacci\u00f3n fuera correcta, tanto como la puntuaci\u00f3n\u00a0 y entonces esa composici\u00f3n formalmente perfecta no era m\u00e1s que una memorizaci\u00f3n, frases hechas, una simple memorizaci\u00f3n. Que ten\u00eda vigencia en el \u00e1mbito escolar, pero salido de \u00e9ste, para el ni\u00f1o no supon\u00eda nada.<\/p>\n<p>Otra de las cosas que se\u00f1ala Ferreiro, son las condiciones de trabajo de la Escuela Rural. Muy particulares en aquella \u00e9poca, y que\u00a0 lo siguen siendo, que es la siguiente: el tipo de escuela que m\u00e1s abunda en el pa\u00eds es el que cuenta con un solo maestro. El que debe atender como m\u00ednimo cuatro clases, &#8211; en aquella \u00e9poca\u00a0 tercero, segundo, primero adelantado y primero atrasado, aunque administrativamente no existe primero atrasado. El tiempo efectivo de trabajo descontando recreo y otras p\u00e9rdidas inevitables es de cuatro horas, lo que da para cada clase una hora de atenci\u00f3n por parte del maestro.<\/p>\n<p>El promedio anual de d\u00edas de trabajo es de 200, ahora es de 170 y con el llegar de la Escuela en el medio rural es una contingencia seria, los d\u00edas de lluvia no se puede ir, en los d\u00edas de fr\u00edo, tampoco, habla de que el promedio de un ni\u00f1o normal es de 150 d\u00edas, podr\u00eda asegurar que ahora no pasa de los cien d\u00edas. Cien d\u00edas atendidos una hora por d\u00eda, las tres horas restantes tiene que ingeniarse para que los ni\u00f1os tengan alg\u00fan trabajo para que puedan utilizar su tiempo y que lo utilicen en una forma efectiva.<\/p>\n<p>El maestro no hecho a ese tipo de actividad, a ese tipo de organizaci\u00f3n escolar qu\u00e9 recurso buscaba y a\u00fan se busca: el dictado largo, la copia, la cuenta, la mecanizaci\u00f3n haciendo pasar horas al ni\u00f1o en ese tipo de trabajo. Todo esto tiene un valor educativo de escasa trascendencia,\u00a0 mata el inter\u00e9s, el gusto por la escuela y a veces hace como dec\u00eda Da Rosa en uno\u00a0 de sus cuentos, rememorando su vida de ni\u00f1o rural, \u201cSon\u00f3 la campanilla, \u00a1qu\u00e9 liberaci\u00f3n!\u201d<\/p>\n<p>Esa es la situaci\u00f3n del maestro rural. C\u00f3mo puede pretenderse, entonces, en esas circunstancias un rendimiento que conforme las ambiciones de los te\u00f3ricos y de los reformadores que detr\u00e1s de un escritorio, y en una vida\u00a0 c\u00f3moda, solicitan de aqu\u00e9l que est\u00e1 aislado\u00a0 y solo, conviviendo con la pobreza, las privaciones de sus semejantes del medio que lo rodea, una escuela que est\u00e9 a tono con el progreso que nosotros so\u00f1amos para el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Entonces Ferreiro se\u00f1ala: \u201cSostengo\u00a0 que s\u00ed, siempre que no se le pidan grandes cosas. Que no se reincida en el error de exigirle perfecciones, no hay\u00a0 nada que sea tan inhibidor como la concepci\u00f3n de grandes ideales cuando no se cuenta con medios para realizarlos, y esto es a\u00fan m\u00e1s funesto cuando el ideal no nace de la sociedad en que se pretende imponerlo. Yo creo que los maestros rurales de este pa\u00eds han hecho una obra realmente heroica. Lo digo porque yo empec\u00e9 por\u00a0 hacerla y conviv\u00ed veinte a\u00f1os con ellos, en los lugares m\u00e1s apartados del pa\u00eds como Artigas, Salto. Pero\u00a0 reconozco que ciertos intentos de reforma que se han hecho en el pa\u00eds, ciertas aspiraciones lo que han hecho es deprimir el esp\u00edritu de esas gentes que est\u00e1n luchando, y que quiere hacer.\u201d<\/p>\n<h2>La propuesta de Ferreiro<\/h2>\n<p>\u00bfQu\u00e9 quiere Ferreiro frente a este panorama: una escuela sin recursos, sin medios, un maestro que debe atender cuatro clases y que inevitablemente la situaci\u00f3n va a ser as\u00ed. Porque\u00a0\u00a0 la tercera parte\u00a0 de las escuelas del mundo son de un solo maestro. Porque \u00e9ste no es un problema educativo, es un problema de orden socio-econ\u00f3mico, que est\u00e1 relacionado con los medios y formas de\u00a0 producci\u00f3n, zonas ganaderas, de agricultura extensiva, que no aglutina la poblaci\u00f3n y los n\u00facleos de ni\u00f1os son de ocho o diez. Desgraciadamente los n\u00facleos m\u00e1s grandes\u00a0 son los rancher\u00edos, lo pueblos de ratas. Pero\u00a0 en las zonas en que\u00a0 la gente trabaja y la gente produce hay una verdadera dispersi\u00f3n de la poblaci\u00f3n. Y no podemos organizar una escuela de cinco maestro para atender diez, quince o veinte ni\u00f1os. Es un problema de Am\u00e9rica y\u00a0 de Europa tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Hay pa\u00edses donde existen escuelas de pr\u00e1ctica de un solo maestro para formar maestros para mandar a esos mismos medios.<\/p>\n<p>Ferreiro apunta una aspiraci\u00f3n a trav\u00e9s del trabajo, fundamentalmente, ir a la formaci\u00f3n del hombre apto para desenvolverse en este medio. No le importa la cantidad de conocimientos, le importa el adecuarlo, el darle las aptitudes necesarias para que pueda actuar en un medio donde el trabajo no es especializado, donde la divisi\u00f3n del trabajo no existe, y donde el hombre tiene que afrontar una infinidad de problemas.<\/p>\n<p>Naturalmente que a una persona de ciudad, o que ha vivido siempre en la ciudad, le cueste comprender la gravitaci\u00f3n que tiene en el ser humano la forma de convivencia, y c\u00f3mo ello incide en factores que parecer\u00edan ajenos.<\/p>\n<p>A medida que la poblaci\u00f3n se aglutina aparece la divisi\u00f3n del trabajo, aparece la especializaci\u00f3n. Pero cuando la poblaci\u00f3n est\u00e1 dispersa el hombre tiene que multiplicarse y tiene que ser panadero, herrero, lechero, agricultor, a veces medio enfermero, porque tiene que resolver los problemas vitales y los medios no est\u00e1n a su alcance.<\/p>\n<p>De manera que se necesita un hombre apto, un hombre con aptitudes para adecuarse a las distintas situaciones.\u00a0 El conocimiento\u00a0 acad\u00e9mico, sistem\u00e1tico que puede ser muy \u00fatil para quien sigue una carrera, para quien va a asistir a otros centros de estudio, para quien va a completar su formaci\u00f3n, desde luego que tienen valor. Pero ese conocimiento acad\u00e9mico en un ni\u00f1o que sale de la escuela a los doce a\u00f1os tiene un valor bastante relativo.<\/p>\n<p>Entonces Ferreiro sugiere formas\u00a0 de c\u00f3mo podr\u00eda corregirse en parte este problema\u00a0 de la escuela rural. Y empieza por analizar la did\u00e1ctica de las asignaturas que nosotros hemos dado siempre en llamar \u2013 tal vez\u00a0 indebidamente- asignaturas fundamentales: el leer, el escribir, el contar. Con respecto a la lectura, que fue\u00a0 una de las disciplinas que tanto le preocup\u00f3, dice: \u201c\u2026Por\u00a0 las condiciones de aislamiento en que vivir\u00e1 el hombre de campo la escuela deber\u00e1 concentrar esfuerzos y generar actitudes que lo capaciten para educarse por s\u00ed mismo, y siendo la lectura uno de los medios\u00a0 m\u00e1s preciosos de autoeducaci\u00f3n debe ocupar lugar preponderante en el estudio.\u201d<\/p>\n<p>Pero naturalmente que ten\u00eda m\u00e1s vigencia antes que ahora, no exist\u00eda transistor; tener una radio hoy no es una cosa dif\u00edcil.<\/p>\n<p>Pero \u00bfqu\u00e9 pasa con el ni\u00f1o de Escuela Rural? Despu\u00e9s que sale de la Escuela no lee m\u00e1s, ni tiene m\u00e1s inter\u00e9s. Volvemos a lo de hoy. Puede seguir\u00a0 leyendo si hay apetencia por leer, no por imposici\u00f3n del medio. La realidad de las cosas es que la cantidad de analfabetos funcionales que transitan por nuestro campo es enorme, es decir, gente que supo leer, que aprendi\u00f3 a leer y que ahora no sabe. Porque la forma y la did\u00e1ctica de la lectura si bien sirvieron para vencer las dificultades t\u00e9cnicas de la lectura, es decir traducir en lenguaje oral el lenguaje escrito, no crearon ni la apetencia por la lectura, ni el gusto por la lectura, porque la formaci\u00f3n, la ense\u00f1anza fue demasiado formal.<\/p>\n<p>Ferreiro hac\u00eda esta reflexi\u00f3n: todo lo que\u00a0 el hombre empieza a hacer por primera vez lo hace imperfecto, y es cierto, empieza a caminar y lo hace en la forma m\u00e1s imperfecta. Empieza a hablar y lo hace como todos saben..<\/p>\n<p>El maestro quiere que el ni\u00f1o empiece a leer correctamente sin importarle a vece si interpreta o no lo le\u00eddo. Lo tiene todo el a\u00f1o leyendo el mismo libro. Lecci\u00f3n que la leen los treinta\u00a0 a treinta y cinco ni\u00f1o de la Escuela. Sometan ustedes un adulto a esa tortura. Estar todo el a\u00f1o con el mismo libro y o\u00edr treinta veces el contenido de las p\u00e1ginas del libro. Indudablemente que aprender\u00e1 a leer, pero apetencias por la lectura no va a adquirir de ninguna manera.<\/p>\n<p>Por eso sugiere \u2013 y propone-\u00a0\u00a0\u00a0 proyecto que no se llev\u00f3\u00a0 a cabo lamentablemente tanto para la Escuela Rural, como para la Escuela Urbana, que el ni\u00f1o desde que\u00a0 aprende las primeras consonantes se lance a interpretar el contenido de la lectura. Y que en vez\u00a0 de un libro de lectura utilice cuatro o cinco. Una idea tan simple, pero tan\u00a0 importante, y de tanto valor.<\/p>\n<p>Con cuatro consonantes se puede hacer un libro de lectura. Que el ni\u00f1o lo lea un mes o dos meses. Y desaparecer\u00eda para dar lugar a otro. Pero con una literatura y un temario tomados de la realidad en que vive el ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Los libros se hacen en la ciudad, muy buenos t\u00e9cnicamente, pero con un contenido que nada tiene que ver con las vivencias que tiene el ni\u00f1o. Vean ustedes que en\u00a0 los libros que utilizan los ni\u00f1os no est\u00e1 la palabra petizo, no est\u00e1 la palabra recado, la palabra jerga, todo ese vocabulario que es el que utiliza, porque es el que le sirve para nombrar las cosas que lo rodean. Tan\u00a0 necesario como decir aqu\u00ed \u00f3mnibus, trolley, mar.<\/p>\n<p>Sin embargo hasta en eso establecemos el divorcio, entre\u00a0 la realidad ambiente, el mundo de experiencias del ni\u00f1o.<\/p>\n<p>No quiero pasar por alto otra cosa. En el campo\u00a0 de las matem\u00e1ticas pasa lo mismo. \u00bfA qu\u00e9 va la Escuela? A las formas depuradas de la medida y de la magnitud y de la forma en geometr\u00eda. Son interesant\u00edsimas las reflexiones que hace: se ve el cubo, la pir\u00e1mide, el cilindro, cosas que no se dan en abstracci\u00f3n. \u00bfEso tiene alg\u00fan valor para el ni\u00f1o? Yo lo observaba en la Escuela Urbana despu\u00e9s de haber dado\u00a0 cubo, cilindro, prisma. Los ni\u00f1os siguen diciendo el tintero redondo, el l\u00e1piz es redondo, etc. No incorpora a su expresi\u00f3n las formas de decir. Pero en las cosas que el hombre fabrica o la naturaleza presenta la forma tiene una funcionalidad. Por algo las frutas tienen forma redonda. La relaci\u00f3n masa superficie es un hecho que el hombre lo explota seg\u00fan sus conveniencias. Y cita Ferreiro una cantidad de ejemplos. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 tu madre cuando quiere secar la ropa la estira? \u00bfPor qu\u00e9 cuando quieres ocultar una hoja la arrollas?\u201d<\/p>\n<p>Hablaba Ferreiro de la geometr\u00eda funcional, que ser\u00eda la necesaria, que tiene vigencia, en tanto que aquello otro te\u00f3rico no la tiene.<\/p>\n<p>Lo mismo en materia de Aritm\u00e9tica, quiz\u00e1 aqu\u00ed exageraba un poco. \u00bfA qu\u00e9 se tiende? Siempre el ejercicio. Porque el problema, repetici\u00f3n de situaciones similares, no es problema. Yo hice un trabajo de observaci\u00f3n, recolect\u00e9 algo as\u00ed como 1.500 problemas en las escuelas y los pude encasillar en cinco categor\u00edas. De manera que el problema que supone transitar por una situaci\u00f3n desconocida y nueva, se transforma tambi\u00e9n en un automatismo. El propone una serie de ejercicios que ustedes ver\u00e1n en el libro. Lo mismo habla en Ciencias, colocar al ni\u00f1o en situaci\u00f3n problem\u00e1tica, que la informaci\u00f3n tenga una gravitaci\u00f3n en su hacer, en su sentir, en su reaccionar frente a las cosas.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n hace esta acotaci\u00f3n: \u201cpara hacer este tipo de ense\u00f1anza el maestro tiene que ser un creador, y el maestro rural solo, en el medio del campo, por mejor voluntad que tenga, y teniendo que atender a veces hasta sus propias necesidades no lo puede\u00a0 hacer\u201d.<\/p>\n<p>Propon\u00eda una cosa muy sencilla, muy interesante que mientras \u00e9l la atendi\u00f3 tuvo su vigencia: El Centro de Emisi\u00f3n de Pr\u00e1cticas Escolares.<\/p>\n<p>En cada correo le llegaba al maestro una serie de ejercicios para lenguaje, para aritm\u00e9tica, para ciencias, elaborados por un grupo de maestros en funci\u00f3n de la realidad en que estaba viviendo la escuela rural. Era aquello adem\u00e1s de un material directo de trabajo un elemento de inspiraci\u00f3n para nuevas creaciones. Eso permanentemente por la v\u00eda del correo no costaba nada. Ahora hay\u00a0 un organismo costoso, que cuesta millones de pesos, y ni siquiera son capaces de acercarle eso al maestro rural, lo que quiere decir que muchos de nuestros males son por falta de recursos, pero muchos otros son por mala utilizaci\u00f3n de los recursos o por incapacidad de quienes tienen la responsabilidad de servicios.<\/p>\n<p>Hay un aspecto final de la obra en que Ferreiro hace una especie de reproche al abandono en que se ha dejado a la Escuela Rural, al hombre del medio rural y en que pone de manifiesto el sentido humanista que imprimi\u00f3 a toda su obra y a todo su trabajo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nota: Este trabajo fue presentado por el Inspector Regional Maestro Luis Alberto Causa\u00a0en oportunidad de recordarse el 90 aniversario\u00a0de la Ley de Educaci\u00f3n Com\u00fan, el 24 de agosto de 1967,\u00a0y\u00a0estaba dirigido a los maestros concursantes. Esta publicaci\u00f3n no fue corregida por el autor. &nbsp; Esta es una tarea para la que no tengo ni vocaci\u00f3n &#8230; <a title=\"A prop\u00f3sito de la obra La Ense\u00f1anza Primaria en el Medio Rural, de Agust\u00edn Ferreiro\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.educacionrural.org\/?page_id=559\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre A prop\u00f3sito de la obra La Ense\u00f1anza Primaria en el Medio Rural, de Agust\u00edn Ferreiro\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"parent":63,"menu_order":1,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-559","page","type-page","status-publish"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.educacionrural.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/559","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.educacionrural.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.educacionrural.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.educacionrural.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.educacionrural.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=559"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.educacionrural.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/559\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3804,"href":"https:\/\/www.educacionrural.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/559\/revisions\/3804"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.educacionrural.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/63"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.educacionrural.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=559"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}