{"id":578,"date":"2011-10-09T18:10:52","date_gmt":"2011-10-09T21:10:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.educacionrural.org\/?page_id=578"},"modified":"2015-07-06T16:51:45","modified_gmt":"2015-07-06T18:51:45","slug":"instituto-cooperativo-de-educacion-rural-icer","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.educacionrural.org\/?page_id=578","title":{"rendered":"Instituto Cooperativo de Educaci\u00f3n Rural (ICER) por el Maestro Miguel Soler"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: medium;\"><em><strong>\u00a0La noche lleva en sus entra\u00f1as el alba; como el grano<\/strong><\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: medium;\"><em><strong>\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0que debe morir, la espiga.<\/strong><\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: medium;\"><em><strong>\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Carlos Quijano, Marcha, 26 de noviembre de 1971<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Lo que entonces viv\u00edamos como un movimiento a favor de la educaci\u00f3n rural se basaba, fundamentalmente, en un conjunto de convicciones profesionales ancladas en la mayor\u00eda de los educadores. A medida que de las experiencias\u00a0 parciales y del enunciado de ideas se pasaba, como hab\u00eda ocurrido en los \u00faltimos a\u00f1os, a la creaci\u00f3n de recursos institucionales oficiales, el movimiento se iba convirtiendo en una red operativa de alcances cada vez m\u00e1s profundos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Eliminados por el Consejo de Ense\u00f1anza aquellos recursos\u00a0 institucionales, los maestros consideramos necesario crear otra red operativa de reemplazo, no oficial sino propia del magisterio, para mantener en pie en el grado que fuera posible las ideas fundacionales, de cuya pertinencia est\u00e1bamos convencidos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Los d\u00edas 2 y 3 de marzo de 1961, ya adoptada por el Consejo la resoluci\u00f3n reformista de 30 de diciembre de 1960\u00a0 que eliminaba la Secci\u00f3n Educaci\u00f3n Rural y sus servicios, los maestros rurales nos reunimos en el Paraninfo de la\u00a0 Universidad en asamblea convocada por la Comisi\u00f3n Especial para la Defensa de la Educaci\u00f3n Rural de la FUM. Tras emplazar a los miembros de la mayor\u00eda del Consejo a rectificar sus decisiones, la asamblea adopt\u00f3 la resoluci\u00f3n que transcribo textualmente:<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: large;\">Fundamentos de creaci\u00f3n del Instituto Cooperativo de Educaci\u00f3n Rural<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">\u201cEn el caso de que el Consejo de Ense\u00f1anza Primaria no ponga en funcionamiento la Secci\u00f3n Educaci\u00f3n Rural en los plazos que quedan establecidos, el magisterio rural dar\u00e1 los pasos necesarios para brindarse a s\u00ed mismo, en forma aut\u00f3noma, la asistencia t\u00e9cnica que necesita para el cumplimiento del programa vigente (el de 1949)\u00a0 y para que la educaci\u00f3n rural del pa\u00eds contin\u00fae su firme proceso de crecimiento. A tales efectos se encomienda a un equipo constituido por los compa\u00f1eros Nelly Cou\u00f1ago de Soler, Ana M. Angione de Moreno, Homero Grillo, Miguel Soler, Abner Prada y Weyler Moreno, la adopci\u00f3n de todas\u00a0 las medidas conducentes a la creaci\u00f3n y funcionamiento de esta instituci\u00f3n, que se denominar\u00e1 Instituto Cooperativo de Educaci\u00f3n Rural, el que deber\u00e1 ajustarse a las siguientes normas generales:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">a.\u00a0\u00a0 \u00a0El ICER\u00a0 har\u00e1 llegar asistencia t\u00e9cnica a los maestros rurales de todo el pa\u00eds por medio de publicaciones, emisiones radiales, cursillos y dem\u00e1s medios que est\u00e9n a su alcance.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">b.\u00a0\u00a0 \u00a0Igualmente procurar\u00e1 que esta asistencia\u00a0 alcance a los Centros de Misiones Socio-pedag\u00f3gicas que act\u00faen con independencia t\u00e9cnica de las autoridades escolares.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">c.\u00a0\u00a0 \u00a0El ICER dispondr\u00e1 de total autonom\u00eda\u00a0 t\u00e9cnica y financiera. El equipo a que queda confiada la conducci\u00f3n de los trabajos tomar\u00e1 medidas para obtener el asesoramiento de especialistas y la colaboraci\u00f3n t\u00e9cnica de todos los maestros que quieran aportar sus experiencias. Igualmente acordar\u00e1 con la Federaci\u00f3n Uruguaya del Magisterio la adopci\u00f3n de las medidas necesarias que permitan la mutua y estrecha colaboraci\u00f3n en el plano nacional y departamental, sin que ella afecte la necesaria autonom\u00eda del Instituto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">d.\u00a0\u00a0 \u00a0Los maestros rurales comprometen su apoyo econ\u00f3mico a esta iniciativa por entender que la misma ha de permitirles hacer frente a esta etapa cr\u00edtica de la Escuela Rural con el respaldo de los compa\u00f1eros m\u00e1s experimentados y con la alegr\u00eda de emprender, con su propio esfuerzo, una obra indispensable.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Nos pusimos al trabajo. Nos instalamos en la Casa del Maestro, un espl\u00e9ndido local ubicado en pleno Prado, que la Intendencia Municipal de\u00a0 Montevideo hab\u00eda cedido a la Asociaci\u00f3n Magisterial de Montevideo y que permitir\u00eda realizar c\u00f3modamente todas nuestras actividades centrales. Al Equipo de Trabajo, ya designado por la Asamblea, se sum\u00f3 una Comisi\u00f3n Asesora cuyos miembros eran nada menos que tres educadores de gran prestigio: Yolanda Vallarino, Enrique Br\u00e1yer y Julio Castro. Fueron designados, igualmente los corresponsales en cada departamento del Interior, quienes comenzaron la labor de inscribir a los socios, que pagaron 25 pesos para\u00a0 tener derecho a participar en las actividades del segundo semestre de 1961. Una interesante proporci\u00f3n de los mismos eran maestros urbanos que no contaban con otros servicios de asistencia t\u00e9cnica que los del cuerpo inspectivo, desarticulado por la creaci\u00f3n de los distritos escolares.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: large;\">Los diferentes sectores de actividad<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Fuimos organizando los diferentes sectores de trabajo del ICER, el n\u00famero de los cuales fue creciendo con los a\u00f1os y con las necesidades de los maestros. El m\u00e1s importante en la etapa inicial fue el sector Reuniones, Jornadas y Cursillos, de los que se realizaron centenares en todo el pa\u00eds, la mayor parte a escala departamental pero varios de ellos en forma de extensos cursillos de vacaciones, que ten\u00edan lugar en la casa del Prado. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">En setiembre del primer a\u00f1o,\u00a0 1961, ya hab\u00edan tenido lugar dos cursillos intensivos, uno en Rivera y otro en Mercedes, diez jornadas de fin de semana, todas en el Interior y un de ellas en Caraguat\u00e1, departamento de Tacuaremb\u00f3, y seis reuniones de corta duraci\u00f3n, todas\u00a0 en el Interior. Y esto se mantuvo\u00a0 durante m\u00e1s de\u00a0 una d\u00e9cada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Se puso en marcha un servicio muy original, \u00e9ste s\u00ed sin ning\u00fan antecedente oficial: el Sector Tr\u00e1mites Y Suministros. El ICER realizaba a pedido de sus afiliados cualquier tr\u00e1mite dentro de la planta urbana de la ciudad de Montevideo ante personas e instituciones p\u00fablicas o privadas. Igualmente, toda adquisici\u00f3n que el maestro deseara realizar en relaci\u00f3n con su trabajo pod\u00eda ser efectuada a trav\u00e9s del ICER. El ofrecimiento agregaba: \u201cLa compra se efectuar\u00e1 donde resulte m\u00e1s conveniente en calidad y precio, seleccionando las adquisiciones con criterio de buen comprador\u201d. Este sector\u00a0 tuvo un gran desarrollo, al evitar desplazamientos a Montevideo de los educadores del Interior. Como es natural, los gastos corr\u00edan por cuenta del socio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">El sector Emisiones Radiales cont\u00f3 con dos programas: uno dirigido a los vecinos de las zonas rurales; el otro irradiado especialmente para los maestros del campo y que inclu\u00eda el tratamiento de temas profesionales y noticias. A noviembre de 1961, entre ambos programas se hab\u00edan irradiado 61 emisiones, ritmo que prosigui\u00f3 en los a\u00f1os siguientes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Otros sectores activos fueron el de Investigaciones, la organizaci\u00f3n de cursos de Capacitaci\u00f3n para Concursos y, a partir\u00a0 de febrero de 1964, el Grupo Cooperativo de Estudios de Perfeccionamiento. Se hab\u00eda creado el Instituto Magisterial Superior (IMS) en cuyos cursos se hab\u00edan inscripto maestros del Interior becados en Montevideo y maestros tambi\u00e9n del Interior, pero sin beca, lo que les imped\u00eda trasladarse a la Capital. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Estos \u00faltimos se encontraban en desventaja, que el ICER trat\u00f3 de paliar. Los integrantes del Grupo Cooperativo que segu\u00edan cursos en Montevideo grababan o tomaban res\u00famenes de las clases que impart\u00edan los profesores del IMS, las reproduc\u00edan y las hac\u00edan llegar a los compa\u00f1eros del Interior inscriptos en los mismos cursos en calidad de estudiantes libres. Igualmente, los primeros hac\u00edan llegar a los segundos bibliograf\u00edas y material complementario y actuaban como intermediarios en todo tipo de consulta que los estudiantes del Interior desearon hacer a sus profesores. Los beneficiarios del programa deb\u00edan ser, desde luego, socios del ICER,\u00a0 y participar en los gastos que se originaban, en tanto los colaboradores becarios radicados en Montevideo no percib\u00edan retribuci\u00f3n alguna por su trabajo aunque, por se socios del ICER, estaban exentos del pago de sus cuotas peri\u00f3dicas. La masa de trabajo que supon\u00eda esta iniciativa era, como pude comprobarlo personalmente en alguna de mis visitas, inmensa y de muy buena calidad profesional. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Puedo agregar que tanto la Direcci\u00f3n del IMS como su profesorado colaboraron ampliamente en este esfuerzo pionero de capacitaci\u00f3n a distancia, que moviliz\u00f3 a muchas decenas de educadores y que, al lograr \u00e9xito, demostr\u00f3 el esp\u00edritu verdaderamente cooperativo que el ICER hab\u00eda sembrado entre los educadores del pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: large;\">Las publicaciones del ICER<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Pero sin duda el sector m\u00e1s activo y de m\u00e1s amplio aprovechamiento fue el de\u00a0 Publicaciones,\u00a0 en circunstancias en que el Consejo de Primaria hab\u00eda suprimido la remisi\u00f3n a las escuelas de cualquier tipo de material t\u00e9cnico de apoyo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Fueron de tres tipos: la reedici\u00f3n de obras pedag\u00f3gicas ya agotadas, una colecci\u00f3n de folletos de car\u00e1cter did\u00e1ctico y la revista peri\u00f3dica\u00a0 Rumbo, hacia una Escuela Rural mejor.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Entre las primeras recuerdo la que me parece m\u00e1s importante: Vieja y nueva educaci\u00f3n: el banco fijo y la mesa colectiva,1\u00a0 de Julio Castro, obra que un grupo de 32 docentes de prestigio hab\u00eda editado en 1942 y que el ICER reedit\u00f3 en 1966 con un agregado del propio Julio Castro titulado Veinticinco a\u00f1os despu\u00e9s. En una p\u00e1gina amarga de este cap\u00edtulo adicional Julio nos dice: \u201cEn este a\u00f1o 1966 en que se agrega un cap\u00edtulo a esta s\u00edntesis, puede decirse que el pa\u00eds est\u00e1 en el fondo de una crisis sin precedentes. Ella es la consecuencia de su momificaci\u00f3n estructural. Una tierra que pertenece a unos pocos y se explota mal, una balanza comercial en constante desequilibrio, un presupuesto siempre deficitario, una clase parasitaria cada vez m\u00e1s numerosa, una nauseabunda corrupci\u00f3n administrativa, una naciente industria sin posibilidades de expansi\u00f3n, un horror colectivo por el trabajo, una vida pol\u00edtica al servicio de los m\u00e1s bajos menesteres, han sido el resultado del m\u00ednimo coeficiente de aprovechamiento de que ha sido capaz el Uruguay, con relaci\u00f3n a las posibilidades que los nuevos tiempos ofrecen\u201d.\u00a0 M\u00e1s\u00a0 adelante, Julio se refiere a la evoluci\u00f3n de los servicios de educaci\u00f3n rural en los a\u00f1os anteriores y llega a este concluyente an\u00e1lisis: \u201cLa escuela rural inicia, por consiguiente, una transformaci\u00f3n de fondo: de instituto de educaci\u00f3n infantil tiende a proyectarse a la asistencia social. Toma contacto con los problemas del lugar, promueve su conocimiento e impulsa las soluciones. Pero no va m\u00e1s all\u00e1 de la neutralidad estricta frente al orden existente y\u00a0 evita todo rozamiento con el sistema econ\u00f3mico que impera a su alrededor. A lo m\u00e1s, su intervenci\u00f3n se limita a algunos aspectos de ayuda \u2013t\u00e9cnica, sanitaria, cultural, higi\u00e9nica, recreativa, etc. \u2013 de beneficio colectivo.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: large;\">En este momento todo hace pensar que la escuela rural, as\u00ed renovada, es una conquista firme y definitiva\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Y concluye su cap\u00edtulo: \u201cLos maestros rurales solos, con esfuerzo y tenacidad, han creado un Movimiento, ya de amplitud nacional, que anuncia el advenimiento de tiempos nuevos. El Instituto Cooperativo de Educaci\u00f3n Rural, bien conocido en todo el pa\u00eds, es un hito de\u00a0 realidad en este camino hacia la esperanza\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">El segundo grupo de publicaciones del ICER \u00a0\u00a0 \u00a0est\u00e1 constituido por una serie de folletos monogr\u00e1ficos que se ocupan de temas de aprendizaje, de did\u00e1ctica de las diferentes asignaturas en cumplimiento real para la pr\u00e1ctica de la lectura y la escritura, la m\u00fasica, el teatro, el juego, etc. Se trata de un centenar de publicaciones sencillas, impresas a mime\u00f3grafo, que se remit\u00edan gratuitamente a los socios del ICER. En algunos casos la demanda oblig\u00f3 a reeditarlas. Dispongo de una colecci\u00f3n bastante amplia de las mismas y en ellas encuentro tratadas m\u00e1s de veinte \u00e1reas de la actividad docente en el medio rural.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Algunas de ellas contienen excelentes ilustraciones del socio Pedro Buela. Hay folletos escritos por maestros ya consagrados y otros por educadores noveles, siendo muchos de ellos trabajos colectivos, lo que respond\u00eda a la naturaleza cooperativa del ICER <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">El conjunto es pr\u00f3digo en creatividad, revelador del empe\u00f1o de los maestros rurales por experimentar y dar a conocer esas experiencias a sus colegas. He dicho en otra obra (Uruguay, an\u00e1lisis cr\u00edtico de los programas):2 \u201cLa gente perdi\u00f3 el pudor de hablar y de escribir de lo que hac\u00eda y la did\u00e1ctica nacional tuvo, por esa v\u00eda, modesta y aut\u00e9ntica, un interesante desarrollo a partir de las\u00a0 bases,\u00a0 continuando as\u00ed corrientes innovadoras iniciadas veinte a\u00f1os atr\u00e1s por Agust\u00edn Ferreiro. Lo interesante fue que las publicaciones del ICER\u00a0 fueron de m\u00e1s en m\u00e1s le\u00eddas por los maestros urbanos,\u00a0 privados \u00e9stos ya de publicaciones t\u00e9cnicas oficiales\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">El \u00faltimo ejemplar de que dispongo\u00a0 fue publicado en agosto de 1973, ya instaurada la dictadura. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">\u201cEl ICER tuvo que cerrar sus puertas \u2013dije en la ya\u00a0 mencionada obra- y sus publicaciones fueron radicalmente prohibidas por las autoridades militares y por los inspectores de nuevo cu\u00f1o\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">La revista Rumbo,\u00a0 de la que dispongo los once primeros n\u00fameros,\u00a0 aparec\u00eda peri\u00f3dicamente, se distribu\u00eda igualmente en forma gratuita y se ocupaba de temas m\u00e1s asociados a los fundamentos te\u00f3ricos de la educaci\u00f3n, a la realidad nacional, a los problemas planteados por el desarrollo del pa\u00eds y a las funciones de la educaci\u00f3n en el mismo. Sintetizaba, de alguna manera, la vida intelectual del ICER, por la que velaban los miembros de la Comisi\u00f3n Asesora.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">En el N\u00ba 5, por ejemplo, se transcriben los informes de las tres comisiones que actuaron en el 2\u00ba Cursillo\u00a0 de Vacaciones del ICER realizado del 11 al 22 de febrero de 1963, e el que hab\u00edan participado 104 asociados.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Los debates fueron complementados por una serie de conferencias sobre diversos temas, impartidas\u00a0 por destacados compatriotas, as\u00ed como por presentaciones de car\u00e1cter art\u00edstico cultural, entre ellas la de Daniel Viglieti y la de la poetisa Amanda Berenguer.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Si entro en estos detalles, a prop\u00f3sito siempre de la revista Rumbo, es para subrayar c\u00f3mo en \u00e9sta se reflejaban actividades de ICER de un gran impacto personal y profesional para educadores que el resto del a\u00f1o deb\u00edan actuar en la muy particular soledad de nuestra campa\u00f1a y c\u00f3mo el ICER, emanado de los arbitrarios actos del oficialismo, lograba movilizar los muy variados recursos intelectuales de alto nivel con que contaba la sociedad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">En otras ocasiones, por ejemplo en el N\u00ba 4 de Rumbo, la revista transcribe conferencias que se hab\u00edan dictado sobre temas de inter\u00e9s de los socios. En el N\u00ba 10 se inserta el trabajo La educaci\u00f3n rural en el pa\u00eds, que la asociada Ada Bittencour de Silveira present\u00f3 al Concurso Anual de Pedagog\u00eda de 1965, en el que mereci\u00f3 la primera menci\u00f3n honor\u00edfica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Por sus proyecciones hacia fuera del ICER, el N\u00ba 6 de Rumbo\u00a0 resulta tambi\u00e9n de un gran m\u00e9rito e inter\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">En febrero-marzo de 1964 la Universidad de la Rep\u00fablica organiz\u00f3 sus VII Cursos Internacionales de Verano y\u00a0 en ellos el ICER, como instituci\u00f3n, present\u00f3 un trabajo titulado Desarrollo y Educaci\u00f3n Rural. El mismo hab\u00eda sido expresamente elaborado por un grupo de 23 maestros y maestras orientados por Julio Castro, quien escribi\u00f3 la p\u00e1gina editorial de ese N\u00ba 6.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Es un trabajo extenso, completo, maduro, en el cual, tras analizarse con abundante informaci\u00f3n estad\u00edstica la realidad econ\u00f3mico social del campo uruguayo, se sit\u00faa una vez m\u00e1s a la escuela rural en ese contexto general, ejercicio que hab\u00edamos hecho muchas veces pero que era necesario actualizar. Contiene consideraciones como las siguientes: \u201cLa escuela Rural sigue siendo el \u00fanico servicio que se encuentra en todas las zonas rurales del pa\u00eds. Sin fuerza, sin recursos, est\u00e1 se\u00f1alando el compromiso de colaborar en el enfrentamiento de los problemas del campo\u201d. \u201c129 escuelas funcionan en ranchos, siendo 16 de estos ranchos propiedad del Estado\u201d.\u201dEquipamiento: No llegan muebles. No llegan herramientas de huerta ni de taller. No hay libros de lectura. No se reciben publicaciones peri\u00f3dicas. Las bibliotecas deben sostenerse con recursos propios de las Comisiones de Fomento\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Sigue una extensa exposici\u00f3n\u00a0 sobre los conceptos de educaci\u00f3n, cambio social, participaci\u00f3n, desarrollo, formaci\u00f3n y capacitaci\u00f3n de educadores rurales, organizaci\u00f3n de servicios educativos en el medio rural, para concluir con estas tajantes, l\u00facidas y todav\u00eda hoy v\u00e1lidas conclusiones: \u201cEl ICER entiende\u00a0 que del estudio de los grandes problemas relacionados con el desarrollo de nuestro pa\u00eds, se puede extraer la siguiente conclusi\u00f3n de car\u00e1cter general: es urgente realizar una modificaci\u00f3n profunda de las estructuras econ\u00f3micas del medio rural. Esa reforma en los reg\u00edmenes de distribuci\u00f3n y tenencia de la tierra debe formar parte de un plan nacional del desarrollo que comprenda todos los aspectos de la vida rural. (\u2026) En tanto no se ponga en marcha un plan de esa naturaleza, la escuela rural se ver\u00e1 desbordada por la profundidad y extensi\u00f3n de los problemas que la rodean e imposibilitada de cumplir sus objetivos primarios\u201d. 3<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: large;\">El Hogar\u00a0 Cooperativo<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">La intensa relaci\u00f3n existente entre los maestros del Interior y el Equipo del ICER llev\u00f3 a ampliar actividades, cre\u00e1ndose a mediados de los a\u00f1os sesenta el Sector Hogar Cooperativo. En la sede del Instituto en el Prado, cedida \u2013repito- a t\u00edtulo precario, se alojaban los maestros rurales que ten\u00edan que venir a Montevideo a realizar gestiones y muchos de los que concurr\u00edan a los cursos de verano del ICER. Era un sector que vitalizaba la\u00a0 instituci\u00f3n con la presencia directa de los educadores del Interior y que ofrec\u00eda a \u00e9stos condiciones muy favorables en sus traslados a la Capital.\u00a0 A cierta altura, sin embargo, la Asociaci\u00f3n Magisterial solicit\u00f3 la devoluci\u00f3n de los locales. La Asamblea de Socios decidi\u00f3 entonces adquirir con esos fines una finca en propiedad, lo que requiri\u00f3 que el ICER tramitara su personer\u00eda jur\u00eddica, convirti\u00e9ndose nominalmente en la Cooperativa Instituto Cooperario de Educaci\u00f3n Rural (CICER). No es necesario entrar en detalles, sino se\u00f1alar que se realizaron intensas y prolongadas gestiones para lograr la adquisici\u00f3n del nuevo local en las condiciones m\u00e1s ventajosas, compr\u00e1ndose finalmente una finca ubicada en la calle R\u00edo Branco, en el centro de Montevideo. En 1974, ya en plena dictadura y est\u00e1ndose en la laboriosa etapa de reparaci\u00f3n de dicha\u00a0 vivienda, la Intendencia Municipal de Montevideo dio a la Asociaci\u00f3n Magisterial y por consiguiente al ICER\u00a0 el desalojo de la casa del Prado, comenzando en 1975 lo que podr\u00edamos llamar etapa de disoluci\u00f3n progresiva del ICER. Era inevitable: hubo allanamiento de la fuerzas del orden y vejatorias citaciones a los dirigentes. Parte de los bienes\u00a0 de la instituci\u00f3n fueron guardados en custodia por Homero Grillo en su propio domicilio y el 14 de marzo de ese a\u00f1o se remiti\u00f3 a los socios la \u00faltima circular inform\u00e1ndoles de la dif\u00edcil situaci\u00f3n de la entidad, que tuvo que dejar de funcionar.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: large;\">El\u00a0 ICER,\u00a0 ejemplo de resistencia civil<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">El resumen de catorce a\u00f1os de labor del ICER es impresionante. Sostenido exclusivamente por sus asociados, que llegaron a ser m\u00e1s de mil, sin recibir subvenciones de ninguna clase, con el apoyo de la FUM y de otras entidades independientes, abarcando directa e indirectamente la totalidad del Interior del pa\u00eds, haciendo uso de una gran diversidad de m\u00e9todos de trabajo, el ICER mantuvo en los maestros rurales la ilusi\u00f3n por su trabajo y la preocupaci\u00f3n por su mejoramiento profesional, en circunstancias en que el Consejo de Primaria hab\u00eda abandonado sus actividades de experimentaci\u00f3n y asistencia t\u00e9cnica y no hac\u00eda llegar a los educadores m\u00e1s que circulares administrativas. Hasta que la dictadura lo hizo imposible, el ICER materializ\u00f3 lo que a\u00f1os atr\u00e1s no hab\u00edamos tenido tiempo de hacer desde la Secci\u00f3n\u00a0 Educaci\u00f3n Rural y constituy\u00f3 un respuesta elevada, digna y eficiente al maltrato que los malos pol\u00edticos hab\u00edan dado a la educaci\u00f3n rural, como ya he explicado, a partir de fines de 1960.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Fue una manifestaci\u00f3n constructiva de consciente, respetable y respetada resistencia. Y todo ello por la v\u00eda del m\u00e1s estricto voluntarismo sin retribuciones salariales de ning\u00fan orden.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">El ICER cont\u00f3 con sus impulsores de la primera hora (entre los que yo y mi esposa estuvimos durante pocos meses, al salir\u00a0 a Bolivia en agosto de 1961),\u00a0 con su Comisi\u00f3n Asesora del m\u00e1s alto nivel profesional de la \u00e9poca, con la incorporaci\u00f3n de j\u00f3venes maestros que comprendieron cu\u00e1nto podr\u00edan beneficiarse actuando cooperativamente. Y, como dice\u00a0 Marita Sugo Montero en Dos d\u00e9cadas en la historia de la Escuela Uruguaya, 4 \u201cICER\u00a0 tuvo desde su nacimiento hasta su muerte un hombre\u00a0 que trabaj\u00f3 y luch\u00f3 por ese Instituto m\u00e1s all\u00e1 de lo imaginable. ICER tuvo a Homero Grillo\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">\u00a0Ya he hablado de \u00e9l al rese\u00f1ar las seis interpelaciones parlamentarias. Repito que en una de ellas, Elsa dijo \u201cLleno de dignidad y de pobreza, es el maestro rural que admiran todos los maestros rurales del pa\u00eds\u201d. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Habi\u00e9ndose jubilado en 1961 con motivo de la decisi\u00f3n del Consejo de apartarlo de la Direcci\u00f3n del Instituto Normal Rural, pas\u00f3 a integrar el Equipo de Trabajo del ICER, convirti\u00e9ndose en su animador fundamental, el coordinador de los esfuerzos, el garante de la continuidad y calidad de los servicios, el representante indiscutido de m\u00e1s de mil maestros cooperativistas, sin restringir nunca el car\u00e1cter participativo de la obra en marcha.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Hab\u00eda sido maestro rural, director durante muchos a\u00f1os de una escuela granja, tal vez la de mayor prestigio del pa\u00eds, luego director del Instituto Normal Rural y, por consiguiente, formador de varias promociones de educadores rurales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Poder compartir con \u00e9l debates, ideales y labores, desde la amistad, fue para m\u00ed una de mis mejores experiencias humanas y profesionales. Era tan admirable su modestia como su inagotable inventiva. El d\u00eda en que alguien escriba una tesis sobre el aporte de Grillo a la tecnolog\u00eda rural disfrutaremos de un hermoso libro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Para el trabajo\u00a0 del N\u00facleo de la Mina su est\u00edmulo, el ejemplo de sus inalterables exigencias \u00e9ticas y sus contribuciones t\u00e9cnicas fueron importantes. Ha habido un reconocimiento posterior de estos m\u00e9ritos. Hoy\u00a0 la Escuela N\u00ba16, que \u00e9l dirigiera por tantos a\u00f1os en el departamento de Lavalleja, tiene como nombre Maestro Homero Grillo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Si he ocupado varios minutos del lector para referirme al ICER y a Homero Grillo (\u00a0\u00a0 \u00a0que no son mencionados en el libro Testimonio\u2026 de las Fuerzas Armadas), ello se explica por algo m\u00e1s que mi admiraci\u00f3n personal a la obra que cumplieron. Soy \u2013 y alguna vez se me ha reprochado-\u00a0 ferviente partidario de que el Estado asuma si no el monopolio de la educaci\u00f3n p\u00fablica, por lo menos el m\u00e1ximo de responsabilidades en la concepci\u00f3n, la organizaci\u00f3n, la acci\u00f3n y el financiamiento de la misma.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">El ICER naci\u00f3 y permaneci\u00f3 fuera de la \u00f3rbita del Estado, constituy\u00e9ndose en lo que hoy llamar\u00edamos una organizaci\u00f3n no gubernamental de car\u00e1cter cooperativo. Ello se justificaba por las especiales circunstancias en que surgi\u00f3, al haber renunciado los poderes p\u00fablicos, como creo haber demostrado a cumplir debidamente sus obligaciones respecto a la escuela del pueblo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">El ICER fue, as\u00ed, un ejemplo de resistencia civil, un dispositivo t\u00e9cnico por el cual funcionarios\u00a0 p\u00fablicos actuantes en una red institucional p\u00fablica, orientaban su labor gracias al trabajo colectivo\u00a0 realizado en una instituci\u00f3n privada. La atm\u00f3sfera de cooperaci\u00f3n entre gobierno y magisterio que hab\u00eda predominado en los a\u00f1os cuarenta y cincuenta\u00a0 dej\u00f3 de existir a principios de los sesenta. Sin\u00a0 que entonces lo supi\u00e9ramos, el\u00a0 ICER \u00a0\u00a0 \u00a0se convirti\u00f3 as\u00ed en un movimiento de vanguardia, pr\u00f3ximo a los muchos trabajos que m\u00e1s tarde adoptaron en toda Am\u00e9rica Latina la honrosa denominaci\u00f3n de Educaci\u00f3n Popular. Como ocurrir\u00eda bajo la dictadura con otras instituciones, el ICER demostr\u00f3 que, ante determinadas circunstancias, no hay\u00a0 otra manera de servir al inter\u00e9s p\u00fablico que asumir ciertas responsabilidades sociales desde estructuras privadas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">En este razonamiento hay una palabra rectora, mejor dicho, un sentimiento rector: resistencia. Abner Prada lo dijo corto y bien: El ICER\u00a0 era \u201cla expresi\u00f3n de un Movimiento que se resist\u00eda a morir y que no entregaba sus banderas\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">Y ser\u00e1 alentado por esta prestigiosa palabra, resistencia, que escribir\u00e9, en su momento, el cap\u00edtulo final de este libro.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: large;\">Notas<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">1.\u00a0\u00a0 \u00a0Castro, Julio, Vieja y nueva educaci\u00f3n: el banco fijo y la mesa colectiva, (segunda edici\u00f3n), ICER, Montevideo, 1966.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: large;\">2.\u00a0\u00a0 \u00a0Soler Roca, Miguel, Uruguay, an\u00e1lisis cr\u00edtico de los programas escolares de 1949, 1957 y 1979, edici\u00f3n del autor, Barcelona, Espa\u00f1a, 1984.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: large;\">3.\u00a0\u00a0 \u00a0ICER, revista Rumbo N\u00ba 6, mayo de 1964, Montevideo.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: large;\">4.\u00a0\u00a0 \u00a0Sugo Montero de Grillo, Marita, \u201cInstituto Cooperativo de Educaci\u00f3n Rural en AA.VV., Dos d\u00e9cadas en la historia de la escuela uruguaya; el testimonio de los protagonistas, Revista de la Educaci\u00f3n del Pueblo, Montevideo, 1987<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">2005\/05\/01<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: large;\">Trascripci\u00f3n del capitulo IV de la obra de Miguel Soler Roca: \u201cR\u00e9plica de un Maestro Agredido\u201d; editorial Trilce, mayo de 2005<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\">\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 <\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0La noche lleva en sus entra\u00f1as el alba; como el grano \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0que debe morir, la espiga. \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Carlos Quijano, Marcha, 26 de noviembre de 1971 Lo que entonces viv\u00edamos como un movimiento a favor de la educaci\u00f3n rural se basaba, fundamentalmente, en un conjunto de convicciones &#8230; <a title=\"Instituto Cooperativo de Educaci\u00f3n Rural (ICER) por el Maestro Miguel Soler\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.educacionrural.org\/?page_id=578\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Instituto Cooperativo de Educaci\u00f3n Rural (ICER) por el Maestro Miguel Soler\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"parent":61,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-578","page","type-page","status-publish"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.educacionrural.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/578","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.educacionrural.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.educacionrural.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.educacionrural.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.educacionrural.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=578"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.educacionrural.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/578\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3445,"href":"https:\/\/www.educacionrural.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/578\/revisions\/3445"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.educacionrural.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/61"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.educacionrural.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=578"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}