{"id":917,"date":"2015-08-11T17:01:49","date_gmt":"2015-08-11T19:01:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.educacionrural.org\/?page_id=917"},"modified":"2015-09-07T16:26:37","modified_gmt":"2015-09-07T18:26:37","slug":"formacion-de-monte-frutal-en-la-escuela-rural","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.educacionrural.org\/?page_id=917","title":{"rendered":"Formaci\u00f3n de monte frutal en la Escuela Rural"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>1963\/05\/20<br \/>\nFormaci\u00f3n de monte frutal en la escuela rural<br \/>\nArt\u00edculo escrito por Homero Grillo publicado en la revista Rumbo<\/h2>\n<p>Las numerosas actividades agron\u00f3micas se\u00f1aladas en el programa para Escuelas Rurales, a pesar de las aclaraciones formuladas en el mismo, pueden llevar al maestro a una dispersi\u00f3n de trabajo en perjuicio del rendimiento escolar.<\/p>\n<p>Una o dos actividades agron\u00f3micas bien realizadas, dan el material suficiente para cumplir un buen plan de trabajo.<\/p>\n<p>Por las posibilidades ofrecidas por todas las escuelas del pa\u00eds, por el material de trabajo que aporta y por las necesidades que llena, la huerta debe figurar como la primera actividad agron\u00f3mica a realizar en la escuela rural. Adem\u00e1s, de acuerdo con la funci\u00f3n social que se le asigna, en la lucha por elevar las condiciones humanas de vida en zonas de bajo nivel econ\u00f3mico, la buena aplicaci\u00f3n del programa en el aspecto agron\u00f3mico llenar\u00e1 su funci\u00f3n educativa espec\u00edfica y cumplir\u00e1 cierta acci\u00f3n compensadora.<\/p>\n<p>Asociado a la huerta, aprovechando las frecuentes labores que exige el buen cuidado de la misma y con igual cerco, abrigos y terreno, puede ampliarse el trabajo agron\u00f3mico instalando en ella el monte de frutales.<\/p>\n<h4>Ubicaci\u00f3n del monte frutal en el predio escolar<\/h4>\n<p>Dar indicaciones generales sobre c\u00f3mo hacerlo, para que al instalarse la huerta, se dispongan las cosas de modo que en cualquier momento pueda incorporarse a la misma el monte frutal, sin que sea necesario modificar lo ya hecho, es lo que se pretende con este trabajo.<\/p>\n<p>Al hacer la elecci\u00f3n del lugar, se habr\u00e1n\u00a0 considerado las distintas actividades a desarrollar en la escuela a fin de que cada sector se ubique en el lugar m\u00e1s adecuado.<\/p>\n<p>El jard\u00edn, el galp\u00f3n o aula-taller y el patio de juego, muy pr\u00f3ximos al edificio. La huerta\u00a0 y el monte frutal, tambi\u00e9n pr\u00f3ximos para facilitar su cuidado, pero apartados de patios de juego y canchas de volley-ball, etc.<\/p>\n<p>Dado que la elecci\u00f3n del lugar ser\u00e1 determinada por las causas anotadas no siempre se podr\u00e1 elegir el predio con exposici\u00f3n ideal, como ser\u00eda la N.O, o de tierras hum\u00edferas o hum\u00edferas- arcillosas.<\/p>\n<h4>Trabajos previos<\/h4>\n<p>Si en el lugar elegido existiera gramilla o alguna otra planta invasora, se lograr\u00e1 su destrucci\u00f3n por medio de aradas superficiales y rastreadas frecuentes, antes de trabajarlo profundamente.<\/p>\n<p>Si existiera corrihuela, perejil cimarr\u00f3n, artemisa, etc.\u00a0 plantas todas muy dif\u00edcil de extirpar, ser\u00e1 necesario usar herbicidas. La p\u00e9rdida de unos meses y a\u00fan de un a\u00f1o, es siempre preferible a objeto de asegurar un trabajo eficiente.<\/p>\n<h4>Forma<\/h4>\n<p>El m\u00e1ximo aprovechamiento de cada metro de cerco y de l\u00ednea de abrigo se obtiene con el cuadrado. Esta forma es tambi\u00e9n la que exige menores desplazamientos.<\/p>\n<h4>Superficie<\/h4>\n<p>Estar\u00e1 determinada por el alumnado, las herramientas, el personal o las posibilidades de la escuela, como tambi\u00e9n por las exigencias del comedor escolar y\u00a0 m\u00e9todos de trabajo.<\/p>\n<p>Como medida m\u00ednima para plantar nueve \u00e1rboles podr\u00eda cercarse un cuadrado de m 21,50 de lado. Eliminando espacio ocupado por caminos y el que toma la l\u00ednea de abrigo, queda una superficie aprovechable de 255 metros cuadrados dividida en tres canteros. Esta superficie puede ser trabajada a pala en s\u00f3lo dos o tres d\u00edas por alg\u00fan jornalero de la zona pudiendo intervenir en el trabajo los alumnos mayores, aprovech\u00e1ndose la oportunidad para realizar las observaciones o cr\u00edticas que pueda merecer el trabajo.<br \/>\n25 \u00e1rboles exigen 33,50 por 33,50; 15 en terreno rectangular 21,50 por 33,50.<\/p>\n<h4>Abrigos<\/h4>\n<p>La huerta y el monte frutal se favorecen con el abrigo formado al sur, sureste y suroeste. Por su sistema de ra\u00edces, el cipr\u00e9s piramidal se destaca entre todas las con\u00edferas. A pesar de su porte, no forma una pared maciza como el cipr\u00e9s lambertiana, actuando m\u00e1s bien como rompe viento, permitiendo la circulaci\u00f3n de aire en los d\u00edas de verano y por sus ra\u00edces pivotantes (que buscan hacia abajo) es suficiente un espacio de 5 metros entre la l\u00ednea de abrigo y la primera l\u00ednea de frutales. Cuando el abrigo es de cipr\u00e9s lambertiana se debe doblar esta distancia.<\/p>\n<p>Un metro\u00a0 de distancia entre planta y planta y entre la l\u00ednea y el cerco, parecer\u00eda la m\u00e1s indicada. Sembrando alfalfa en el espacio que media entre la l\u00ednea de abrigo y la de los frutales se mantiene dicho espacio limpio de yuyos a la vez que se aprovecha y enriquece el terreno.<\/p>\n<h4>Sistema y medidas<\/h4>\n<p>El m\u00e1s indicado para un peque\u00f1o monte es el cuadrangular o de marco real y la distancia m\u00ednima entre fila y fila, de seis metros.<br \/>\nEsta medida permitir\u00e1 formar canteros de cinco metros, con caminos de uno.<br \/>\nSi el terreno tuviera inclinaci\u00f3n, los canteros se orientar\u00e1n en sentido contrario a la misma a fin de evitar erosi\u00f3n. Los \u00e1rboles ocupar\u00e1n el centro o eje de los canteros.<\/p>\n<p>Contrariando un precepto de fruticultura que aconseja que se agrupen clases y g\u00e9neros de cada forma, a fin de lograr que la tierra reciba el m\u00e1ximo de sol durante el invierno, los \u00e1rboles de hoja permanente pueden plantarse en las dos l\u00edneas que forman el \u00e1ngulo recto con v\u00e9rtice al sur, que corren paralelas y junto a las que forman el abrigo. Pueden tambi\u00e9n plantarse alternando frutales de hoja permanente con frutales de hoja caduca, predominando estos \u00faltimos.-<\/p>\n<p>S\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 S<br \/>\n.\u00a0 .\u00a0 .\u00a0 .\u00a0 . . . . . . . . . . \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 . \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 .\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 .\u00a0 \u00a0 \u00a0 .\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 .\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 .<\/p>\n<p>.\u00a0 .\u00a0 .\u00a0 .\u00a0 .\u00a0\u00a0 . . . . . . . . .\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 .\u00a0\u00a0\u00a0 .\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 .\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 .\u00a0\u00a0\u00a0 .\u00a0\u00a0 .\u00a0\u00a0 .\u00a0\u00a0\u00a0 .\u00a0\u00a0\u00a0 .<\/p>\n<p>.\u00a0 .\u00a0 .\u00a0 .\u00a0 .\u00a0 . . . . . . . . . . \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 .\u00a0\u00a0\u00a0 .\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 .\u00a0\u00a0 .\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 .\u00a0\u00a0 .<\/p>\n<p>.\u00a0 .\u00a0 .\u00a0 .\u00a0 . . . . . . . . . . . \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 .\u00a0\u00a0\u00a0 .\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 .\u00a0\u00a0\u00a0 .\u00a0\u00a0\u00a0 .\u00a0\u00a0\u00a0 .<\/p>\n<p>El primer sistema presenta la ventaja de que la\u00a0 zona m\u00e1s afectada por la sequ\u00eda, la inmediata a la zona de abrigo, est\u00e1 ocupada por plantas que fructifican en invierno y primavera.<\/p>\n<p>Con ambas disposiciones en un monte de 25 \u00e1rboles corresponden 9 de hoja permanentes y 16 de hoja caduca. Observar qu\u00e9 sucede si aumenta o disminuye el tama\u00f1o del monte.<\/p>\n<p>Para favorecer el trabajo en la huerta y la acci\u00f3n del sol sobre las plantas cultivadas bajo los \u00e1rboles, \u00e9stos se podar\u00e1n a medio viento.<\/p>\n<h4>Pozos<\/h4>\n<p>Su tama\u00f1o estar\u00e1 determinado por el tipo de tierra. En suelos arenosos y de f\u00e1cil drenaje hacer pozos grandes. En suelos muy arcillosos es suficiente un cubo de 50 a 60 cent\u00edmetros de arista.<\/p>\n<p>Al abrir el pozo se apartar\u00e1 la tierra del suelo, generalmente hasta 25 o 30 cent\u00edmetros, de la del subsuelo, ocupando al plantarse el \u00e1rbol, la primera el lugar de la segunda y la segunda el de la primera. Se cuidar\u00e1 que el cuello del \u00e1rbol conserve el mismo nivel que en el vivero.<\/p>\n<h4>Condiciones varias. Porta injerto o patr\u00f3n<\/h4>\n<p>Preferir el franco, o sea la planta de la misma clase obtenida de semilla, para la mayor\u00eda de los frutales de hoja caduca y en general el Poncirus Trifoliata, con injerto bien bajo para evitar la exocortis, para\u00a0 los citrus.<\/p>\n<h4>Porte<\/h4>\n<p>Estudiar en el cat\u00e1logo de la casa donde se adquieren los \u00e1rboles el desarrollo de cada \u00e1rbol a fin de colocarlo en el lugar m\u00e1s adecuado.<\/p>\n<h4>Polinizaci\u00f3n<\/h4>\n<p>En manzanos y perales tener en cuenta las variedades polinizadoras ya que existen algunas que no se autofecundan por lo que es necesario plantarles a su lado variedades que act\u00faen como polinizadoras. Por ejemplo la variedad Deliciosa y Red Deliciosa tiene como polinizadora a los manzanos Jonathan, King David, Ben David, etc.<\/p>\n<h4>Tierra<\/h4>\n<p>Tener tambi\u00e9n en cuenta el tipo de tierra conveniente a cada \u00e1rbol.<br \/>\nEl duraznero, por ejemplo, uno de los \u00e1rboles m\u00e1s cultivados en nuestro pa\u00eds se comporta mal en tierras arcillosas o poco permeables.<\/p>\n<h4>Elecci\u00f3n de frutales<\/h4>\n<p>Caben varios criterios.<\/p>\n<p>1\u00b0). -Formar el monte incluyendo la mayor cantidad de los frutales cultivados en nuestro pa\u00eds con el fin de disponer de material de ense\u00f1anza para: efectuar reconocimientos, realizar podas, estudiar pestes y plagas y la forma de combatirlas, observar c\u00f3mo se comportan frente a tierras y clima de la zona, etc. Puede presentar el inconveniente de que si no se conocen plantas y sus caracter\u00edsticas, se obtenga por resultado un monte irregular en muchos aspectos.<\/p>\n<p>2\u00b0). &#8211; Elegir aquellos frutales que permitan aprovechar su producci\u00f3n para alimentar al alumnado: membrillero para utilizar su fruto en la fabricaci\u00f3n de dulce;\u00a0 durazneros, para preparar duraznos en alm\u00edbar, debiendo plantarse variedades que maduran tarde; naranjos y tangerinos, para repartir sus frutos a los alumnos en los meses de invierno y primavera, plantando variedades de producci\u00f3n escalonada; manzanos, con igual fin, siempre que fuera posible depositar sus frutos en c\u00e1mara frigor\u00edfica.<\/p>\n<p>3\u00b0). &#8211; Podr\u00eda tambi\u00e9n, pero ya dentro de un plan m\u00e1s ambicioso formarse el monte con aquellas variedades de frutales a utilizar en el futuro como plantas madres de los viveros a formar en la escuela y preferentemente en casa de\u00a0 aquellos vecinos que desearan crear en la zona nuevas fuentes de trabajo\u00a0 y producci\u00f3n.<\/p>\n<h4>El monte frutal y el trabajo docente<\/h4>\n<p>Al llevar a la pr\u00e1ctica el proyecto de formaci\u00f3n de monte frutal, el maestro encontrar\u00e1 buen material para su trabajo docente.<\/p>\n<p>Eliminando obstrucciones, podr\u00e1 plantear a sus alumnos situaciones reales que aclaren los problemas y aumenten el rendimiento haci\u00e9ndoles grato y efectivo el aprendizaje.<\/p>\n<p>Adquirir\u00e1n h\u00e1bitos de observaci\u00f3n\u00a0 y el aplomo y la seguridad que da el trabajar con hechos concretos.<\/p>\n<h4>Algunas sugerencias al respecto.<\/h4>\n<p>Observar con alumnos alrededores de la escuela y ubicar sitio adecuado a cada sector previa discusi\u00f3n respecto a ventajas e inconvenientes de soluciones propuestas. Lugares donde se estaciona el agua, zonas por donde ella corre, divorcio\u00a0 de las aguas, idea de cuenca, ca\u00f1adas, arroyos, etc. Accidentes geogr\u00e1ficos m\u00e1s notables de la zona. El estudio de la exposici\u00f3n del terreno llevar\u00e1 a tratar todo lo relacionado con orientaci\u00f3n. Observaci\u00f3n de puntos del horizonte por los cuales sale y entra el sol; modificaciones que sufre y su relaci\u00f3n con inclinaci\u00f3n solar, duraci\u00f3n de los\u00a0 d\u00edas, etc. Estaciones y su origen.<\/p>\n<p>Al ararse el\u00a0 terreno, estudio sobre costos de producci\u00f3n. Reducci\u00f3n de cuadras a hect\u00e1reas y viceversa. Uso\u00a0 de herbicidas: cartas solicitando indicaciones respecto a forma de empleo, precios, etc.<\/p>\n<p>Trazado, en el patio de juego de perpendiculares tri\u00e1ngulos, cuadril\u00e1teros, c\u00edrculos y elipse por el m\u00e9todo de los jardineros utilizando estaquitas e hilos. Construir \u00e1ngulos rectos por m\u00e9todo de alba\u00f1iles 3, 4 y 5. Comprobar y afirmar el trabajo de aula.<\/p>\n<p>Con escala de 1\/10 hacer trazado del proyecto en el suelo, se\u00f1alando cerco, l\u00ednea de abrigo y lugar que corresponda a cada \u00e1rbol.<\/p>\n<p>Plano utilizando como escala 1\/100 o 5\/1000.<\/p>\n<p>A su debido tiempo marcar pozos para postes del cerco, l\u00ednea de abrigo y lugar que corresponde a cada \u00e1rbol.<\/p>\n<p>\u00c1rboles ind\u00edgenas de hoja permanente y caduca. Su reconocimiento. Estudio de caracteres f\u00edsicos de la tierra; dificultad para modificarlos; los abonos org\u00e1nicos.<br \/>\nPrueba, agregando abono org\u00e1nico a un cantero de la huerta.<\/p>\n<p>Inclinaci\u00f3n del terreno; erosi\u00f3n y sus peligros; c\u00f3mo evitarla.<br \/>\nCensos de frutales existentes en la casa de los alumnos y de ser posible en la zona.<br \/>\nPromedios.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 clases se comportan mejor?. \u00bfSe combaten pestes? \u00bfCu\u00e1les predominan? Proyecto de monte frutal a iniciar en casa de alg\u00fan alumno. Cantidad de \u00e1rboles a plantar en una hect\u00e1rea\u00a0\u00a0 y su costo seg\u00fan precios de cat\u00e1logos de casas de plantas o viveristas. Conveniencia de que existan viveros en la zona. \u00bfPodr\u00e1 convenir a la zona la explotaci\u00f3n extensiva de alg\u00fan frutal? Estudio de mercados consumidores seg\u00fan\u00a0 distancias, fletes y capacidad de absorci\u00f3n. Probabilidades de industrializaci\u00f3n.<br \/>\nImportaci\u00f3n y\u00a0 exportaci\u00f3n de frutas\u00a0 en nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/p>\n<p>Ver Unidad de Trabajo \u201cEl \u00e1rbol\u201d del Instituto Normal Rural a\u00f1o 1957.<\/p>\n<p>La biblioteca \u201cLa Chacra\u201d ha publicado obras sobre cultivo de citrus, manzanos, durazneros, ciruelos, etc. A pesar de su elevado costo se recomienda el \u201cTratado de fruticultura\u201d del doctor D. Tamaro.<\/p>\n<p>Sobre erosi\u00f3n, consultar \u201cManual de conservaci\u00f3n de suelos\u201d.<\/p>\n<p>1963\/05\/20<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; 1963\/05\/20 Formaci\u00f3n de monte frutal en la escuela rural Art\u00edculo escrito por Homero Grillo publicado en la revista Rumbo Las numerosas actividades agron\u00f3micas se\u00f1aladas en el programa para Escuelas Rurales, a pesar de las aclaraciones formuladas en el mismo, pueden llevar al maestro a una dispersi\u00f3n de trabajo en perjuicio del rendimiento escolar. 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