Palabras que pronunció la Maestra CAPDER de Durazno, Sra. Leticia Zavala, evocando la memoria de la Maestra Laura Viscailuz.

ASÍ  TE RECUERDO…

Maestra Laura

Maestra que dejas tu huella, por un caminito

 yo te vi pasar,

vestida de blanco Maestra Rural.

Mientras la primavera de aquel 28 de setiembre de 1976, teñía con su hermosura el paisaje, una familia teñía con felicidad sus vidas ante  la llegada de una niña: Laura Soledad.

Creciste junto a tus hermanos en un pequeño poblado de Florida: Puntas de Maciel, tu querido pueblo.

Chiquilla inquieta, traviesa, charlatana, audaz, la que con su alegría diariamente llegaba a la escuela 29, María Santini, y desde tu corta edad ya soñabas con ser Maestra, siempre decías: “Yo voy a ser Maestra”, y fuiste creciendo con ese deseo que estuvo latente en ti hasta culminar la secundaria en Sarandí Grande.

Sin importar lo que tu papá quería para ti, apostaste por una profesión que nos guía por el camino de Educar, el sendero de sembrar y enseñar caminos a otros, elegiste ser MAESTRA RURAL.

Fue así que en 1995, te conocí en el Instituto Magisterial de Durazno, joven  alegre, estudiosa, la que siempre tenía algo para decir, la que conformaba el cuadro de honor del Instituto.

Fuiste aquella ratoncita de colores de aquella imaginaria ciudad de la obra: Colores de todos colores. ¡Qué recuerdos!, y así como teñiste en un cuento la vida gris de la ratonería, así teñiste, junto a todos los del grupo, las sonrisas en los niños, en nuestros niños.

Compañera, siempre igual, siempre  mostrando alegría, entusiasmo, que reflejabas a cada encuentro con una sonrisa.

Madre y amiga de tres hermosas hijas que la vida te regaló: Sofía, Cecilia y Paula, pequeñas que hoy no se explican tu ausencia.

Esposa y compañera, que junto a Héctor compartiste los más hermosos momentos de tu vida, desde la decisión de aquel 2002, donde en un pequeño y lejano Juzgado de Paz de la Paloma, unes tu vida a él, a esa persona que te dedicó cada uno de los años que vivió junto a ti.

Y es así que año tras año transcurre la carrera de una MAESTRA RURAL, la de ser como tu decías una vecina más en cada lugar luego de colgar la túnica blanca al término de cada jornada. Paso a paso fuiste dejando huellas en cada una de las escuelitas rurales en las que marcaste presencia y hoy te recuerdan: Chileno Grande en la 43, en Sauce de Herrera, la  80, Paso y Cuchilla Ramírez en la 76 y 57, cercana a Blanquillo, la 82 de Las Acacias, hasta el día de tu partida de Sauce del Yí en la 53.

Compañera de cursos, jornadas, en  las que siempre decíamos” a todo nos presentamos juntas”, pero la vida, o cosas del destino quisieron que un día, sin avisarnos, sin prepararnos, te fueras, dejando en nuestros corazones un dolor inmenso que sólo el tiempo sabrá cicatrizar.

Hace apenas un mes, un 21 de agosto, que ya no estás y hoy me pregunto:

¿serían por eso tus apuros, tus ansias de conversar?, es como si hubieses sabido que tu vida era corta y que la tenías que vivir y aprovechar minuto a minuto, sin pérdida de tiempo, disfrutando día a día con los tuyos, sembrando enseñanzas.

Hoy, desde este lugar, estés en donde estés, te recordamos como lo que eras y serás siempre MAESTRA LAURA, y para mí SIMPLEMENTE LAURA.

                                                      LETICIA ZAVALA

                                  MAESTRA COORDINADORA DEL CAPDER  25/09/13